Las reglas del arte

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ensayo academicista y, en ocasiones, demasiado analítico de lo que supone la literatura como arte, siendo comparado con la pintura y otras expresiones artísticas. Con un punto de vista parecido al de otros teóricos ingleses (Barnes, ya reseñado), el autor, toma como referencia La educación sentimental de Flaubert, obra de la que hace un pormenorizado y conciso receso que le sirve (como buen sociólogo) para llevarnos de la mano hacia un análisis socio-económico de la época, que abarca desde la Revolución Francesa al Segundo Imperio Napoleónico, época en que aparece una clase social emparentada con la bohemia, clase popular que se caracteriza por un lado por la aplicación de cierto romanticismo negro a la hora de vivir, y por otro, por toda una disposición de ánimo en virtud de la cual la literatura alcanza nuevas dimensiones.
Hay que decir que para el autor (Pierre Bourdieu) de este voluminoso y algo aburrido libro, Flaubert es como para un español Cervantes, por lo que sus análisis (en los que reconoce huir del academicismo, pero sustentándose sino en él, sí en cierto intelectualismo), resultan sesgados y documentados con notas a pié de página; todo ello supone adentrarse en una sapiencia bella e inútil sobre el mundo de la edición, la lectura profesional o la escritura creativa, que nos lleva a desentrañar un panorama donde los escritores mueren de hambre a no ser que se dediquen al periodismo o al teatro, afirmación que parece tan gratuita como devastada por el conocimiento de estas dos formas de ganarse la vida escribiendo.
Se termina contraponiendo a la visión de Flaubert, la de un Faulkner (también pasa de puntillas por Zola), como escritor, que al igual que su patriótico adalid literario, transforma nuestra experiencia íntima de lectura y escritura.
Calificación: Plomizo, pero lúcido.
Tipo de lector: Siquiera familiarizado con ciertos clásicos de las letras.
Tipo de lectura: Analítica, pero poco rigurosa. Intelectual.
Argumento: Sobre el qué y cómo escribir bien sin que se note. Como siempre, no hay fórmulas magistrales.
Personajes: Bourdieu, contemporizando.
¿Dónde puede leerse? Lejos de una clase de escritura creativa o en los brazos de un alumno que se porte mal, arrodillado, antes que el profesor le dé un golpe con una regla metálica en la espalda.


Comentarios cerrados.