Las vísperas sicilianas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El lunes de Pascua de 1282, cuando las campanas de todas las iglesias de Palermo tocaban a vísperas, el pueblo se levantó con una sola voz contra la dominación francesa, iniciando una masacre que se conocerá en el tiempo como Las Vísperas Sicilianas. El levantamiento inició la caída de Carlos de Anjou, y sus consecuencias fueron decisivas para la historia de Europa.
Fue una conspiración tramada entre Constantinopla y Barcelona, por la diplomacia más poderosa del mundo, la de Miguel Paleólogo, Emperador de Bizancio, con la colaboración imprescindible de Juan de Prócida, Canciller de Aragón, que defendía los derechos dinásticos de su señora, la reina Constanza.
Las Vísperas Sicilianas supusieron la independencia de la isla de Sicilia, su incorporación a la órbita de la Casa de Aragón e impidieron a Carlos restaurar el Imperio Latino de Oriente y alcanzar para el papado el sueño de una monarquía universal.
Sir Steven Runciman fue un destacado historiador, conocido sobre todo por su obra La Caída de Constantinopla, 1453; y destaca por utilizar en sus rigurosos estudios históricos, técnicas narrativas cercanas a la novela; es estricto en el análisis de las fuentes y las conclusiones, que expone razonadas y objetivas, pocas veces desliza su opinión subjetiva aunque cuando lo hace, hiere con lo certero de su ingenio. Runciman nació y murió con el siglo XX, fue políglota, de educación clásica y se especializó en la Historia del imperio Bizantino y de las Cruzadas. Sus obras se leen como lo que son: novelas de aventureros y de aventuras en las que se investiga el encadenamiento de causas y efectos que convierten la Historia en una materia viva.
Algunos de los personajes de esta narración, aparecen encerrados por el Dante -en su Divina Comedia- en los círculos del Infierno y el Purgatorio. Desfilan por las páginas caballeros legendarios: Manfredo de Hohenstaufen, el bastardo real que amenazó el poder temporal de los Papas; el joven  y valiente Conradino, rey titular de Jerusalén, cuya ejecución, a los dieciséis años, removió la conciencia de Europa y que los alemanes han considerado siempre, según el autor, el mayor crimen de la Historia; Carlos de Ajou y su sueño de gobernar un Imperio sin igual desde la época de Justiniano; y Gregorio X, el pontífice que intentó la unión de las iglesias de Constantinopla y Roma en el concilio de Lyon, ante el que el Ilkhan de los Mongoles de Persia envió dieciséis embajadores. Las alianzas matrimoniales se despliegan entre las páginas del libro con la suntuosidad de un tapiz oriental.
El libro está editado por Reino de Redonda del escritor Julián Marías a quien hemos de agradecer el esfuerzo editorial de haber puesto a disposición de los lectores en español, obras indispensables que permanecían ocultas o sin traducir, de Vernon Lee, de Conrad o de Yeats entre otros.
Las Vísperas Sicilianas fueron popularizadas por Giuseppe Verdi en una ópera en cinco actos con versiones en francés y en italiano, cuyo libreto, de la mano de Scribe, califica Runciman como absurdo.
Es una historia apasionante donde los hechos se suceden vertiginosos. Una narración vigorosa, que mantiene el suspense sin la composición de falsos cuadros históricos; profundiza en el carácter y las motivaciones de los actores con una visión única de conjunto. Una obra madura y exacta.

Calificación: Muy Bueno.
Tipo de lector: Cualquiera. Aficionados a la Historia.
Tipo de lectura: Amena.
Argumento: Muy entretenido y novelesco.
Personajes: Grandes y ambiciosos.
¿Dónde puede leerse?: En Sicilia o en tu casa.
¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería favorita.


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