Retrato del artista adolescente

Artículo escrito por: Carmen Neke

El tema central del Retrato del artista adolescente de James Joyce sería el del desarraigo. El protagonista, Stephen Dedalus (alter ego de Joyce) se siente fuera de lugar en todos los ambientes: en el colegio, en su casa, en la sociedad donde le ha tocado vivir e incluso con su propio idioma. Joyce consideraba que Irlanda había sido echada a perder por dos invasiones de fuera, la invasión inglesa que les impuso un idioma extranjero, y la invasión católica que les impuso una religión de Roma. En el libro hay una crítica durísima hacia la influencia de la Iglesia católica sobre el pueblo irlandés y hacia el oscurantismo en el que fue sumido por esta causa. Igualmente se critica que la Iglesia católica se inmiscuyera en los asuntos del nacionalismo irlandés, poniendo en entredicho a los líderes nacionalistas y haciéndoles perder con ello el apoyo del pueblo. Pero al mismo tiempo Joyce también rechazaba los movimientos nacionalistas y de vuelta a la cultura del gaélico que a principios del siglo XX empezaban a desarrollarse en Irlanda, porque le parecían de un provincianismo insufrible. No tuvo que ser una persona muy fácil en el trato, este James Joyce.

Casi todos los detalles de la vida de Stephen Dedalus están sacados de la propia biografía del autor, incluyendo las múltiples mudanzas por problemas económicos y la caída progresiva en la pobreza de la familia. Por eso resulta aún más impactante la sinceridad con la que se describe con todo detalle el desprecio de Stephen por las condiciones miserables de la familia, el té aguado y los recortes de pan frito, los hermanos que no podrán acceder a una educación como la que tuvo él, la falta de higiene personal que le hace rehuír la compañía de la mujer a la que ama. Igualmente la superioridad intelectual que siente cuando pasea por Dublín y contrapone la miseria que ve en las calles con las obras literarias que admira y que lleva en mente. Es curioso ver cómo evolucionará el pensamiento del autor a este respecto: Stephen se siente intelectualmente superior a la sociedad dublinesa popular, y esa superioridad le coloca fuera de la sociedad. En Ulises, Leopold Bloom también se siente excluido de la sociedad, pero él ha aprendido a aceptar y amar la particular idiosincrasia de sus conciudadanos, y lamenta no ser capaz de compartir su vida cotidiana.

La novela termina en el momento en que Stephen está a punto de partir al extranjero a empezar a vivir su propia vida. Después de no haber sido capaz de identificarse ni con una patria que vendió su idiosincrasia al invasor británico, ni con un idioma (el inglés) que considera extranjero y prestado, ni con una religión en la que pensó encontrar refugio pero a la que no fue capaz de someterse, se dispone a crear su propia raza fuera de su tierra y con la única compañía de su espíritu. Un desenlace que ya se anunciaba en la cita que abría la novela: Et ignotas animum dimittit in artes, “Y aplicó su mente a oscuras artes”.

Calificación: Imprescindible para la historia de la literatura, optativo como lectura personal.
Tipo de lector: Curtido, profesional, curioso.
Tipo de lectura: Altamente instructiva para todo aprendizs a escritor que se precie.
Argumento: Las confesiones íntimas en tercera persona del proceso de formación de uno de los autores fundamentales de las literatura mundial.
¿Dónde puede leerse? En algún lugar público. El libro requiere un esfuerzo lector, es preferible que su lectura no pase desapercibida.
¿Dónde encontrarlo? En cualquier parte. Pero mejor en una buena librería.


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