Por laberintos

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El laberinto lo es porque, al fin y al cabo, alguien sale de él, por lo que sea, de la manera que sea. Si no saliese nadie ¿quién iba a saber de su existencia?
(Max Aub. Campo de los Almendros)

El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona, en el Raval, nos lleva por laberintos en una exhibición que se mantendrá hasta enero.
Una muestra curiosa que, catalogada, se convierte en un estudio interesante sobre algo (símbolo, forma, artefacto, construcción, cosa) que ha fascinado a las mujeres y a los hombres desde antiguo. Algo que se incrusta en la literatura con los temores de Ariadna y la soberbia de Teseo. Lo que guarda el secreto.
La exposición –y el catálogo- desenredan el ovillo, a través del tiempo, en las grandes catedrales medievales -Chartres, Amiens, Reims- donde se utilizó como camino iniciático; en los jardines de los príncipes italianos y la aristocracia británica, en los que fue juego y diversión; hasta llegar a los libros y el cine que lo convirtieron en tema y en pesadilla.
Es de remarcar la colección de libros, en su mayoría barrocos, que encontramos reseñados y que nos interesan (Gli artifitiosi, varii et intrincati quatro libri di laberinti; Hortorum Viridariorunque Elegantes et Multiplicis Formae; Le thresor des parterres de l´univers), como lo hace también el trayecto siempre inquietante por las últimas creaciones tortuosas de la modernidad.
Un recorrido por caminos inciertos y minotauros, de Marta Graham a Ramón y Cajal, con Dürrenmatt y Subirachs, contra Orson Wells. El catálogo guarda de todo: fotografías, planos y prototipos; reproducciones y collages. Laberintos citados.
Se abre con un breve texto de Umberto Eco y se cierra con la versión inglesa de los textos; lo hace con un poético laberinto de sombras en el patio de la Casa de la Caritat, donde tiene lugar la muestra. Es un acierto redescubrir el pintado dédalo de agua del palacio ducal, en Mantua, y una decepción que el que maquina Franco María Ricci, falte en el catálogo (que no en la exposición). Cabe preguntar por qué ¿no hablamos de laberintos?

Calificación: Muy curioso
Tipo de lector: Cualquiera
Tipo de lectura: Fluida
¿Dónde puede leerse?: A la sombra del laberinto.
¿Dónde encontrarlo?: www.laie.es y librerías especializadas.


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