sep 5 2010

Juventud sin Dios

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Ödön Von Horváth es de esos autores que, siendo geniales, no han tenido todo el reconocimiento que hubiera sido deseable por parte del gran público.

El autor austriaco escribió un buen número de obras de teatro y alguna novela. Una de ellas es Juventud sin Dios. Una obra maestra indicutible de la literatura de todos los tiempos.

Puede leerse con cierta facilidad dado que la trama está compuesta por trazos detectivescos muy bien dibujados. El recurso que utiliza para narrar este autor es magistral. El monólogo interior, traído para presentar los saltos que se producen en la consciencia de los personajes, para enseñar el caos interno del cualquier pensamiento, es uno de los registros más difíciles de utilizar. Sólo unos pocos son capaces de hacerlo sin, de paso, hacer el ridículo.

Alemania anterior a la segunda guerra mundial. El nacional socialismo alemán va copando todos los estratos de la sociedad. La moral y la ética desaparecen con rapidez. Un profesor en un colegio alemán tiene que pelear con un grupo de alumnos desigual, violento, tosco. Y aparece el crimen.

Todo esto aparece con frases que carecen del más mínimo intento de floritura literaria. Desde un tono que roza el mínimo y un aliento muy pegado a la representación del pensamiento, el autor consigue construir imágenes poderosas, casi arrasadoras. A esto le sumamos una tensión narrativa especialmente atractiva y tenemos entre las manos una de las mejores novelas de la literatura. Aunque no se venda por kilos.

Calificación: Extraordinaria.

Tipo de lectura: Amena, muy accesible.

Tipo de lector: Cualquiera. Es un libro que recomiendo especialmente a los jóvenes. Comprenderán mejor lo que pasó en la Alemania nazi.

Personajes: Perfectos. No falta un detalle. Sin grandes descripciones lo consigue con maestría.

No sobra ni una coma.

¿Dónde puede leerse?: Con un ejemplar de Maus de Art Spielman al lado para seguir profundizando.

¿Dónde puede comprarse?: Si alguna librería no lo tiene es que la gestiona un político o algo así.


sep 5 2010

Relatos de lo inesperado

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Original colección de quince cuentos escogidos del prolífico escritor inglés (Roald Dahl) desaparecido en 1990. Tienen todos ellos un componente humorístico que, en piezas simples, recuerda a Sharpe y en las más complejas a Wodehouse. Entre los temas que trata destaca uno por encima de todos que es la guerra de sexos siempre tratada de una forma bienintencionada y blanca, donde el factor sorpresa juega un papel fundamental y la capacidad de seducción se encuentra del lado de personajes redondos por excesivos que nos sitúan en tramas insólitas que el narrador se empecina en llevar hasta límites siempre absurdos por cómicos o trágicos.
Anécdotas como las apuestas por adivinar quién sabe más de vinos o pintura en una reunión social sólo apta para hombres o el hecho e encontrar aliados en nada menos que un mayordomo o sirvienta, nos señalan la clase o tipología de ciertos personajes acusados o perdonados por sus compañeras o esposas.
Por ejemplo, en Cordero asado se nos narra una situación límite ante la que las víctimas o crecen o saben reaccionar, mientras que los verdugos son convencidos para comerse un cordero que aliviará sus aires estomacales hacia un lugar que queda descrito o insinuado como una pompa de jabón.
Hombre del sur vuelve al mundo de las apuestas esta vez en un lugar de vacaciones; un sudamericano, amigo del narrador testigo, se apuesta con un temerario norteamericano el dedo meñique de su mano izquierda a que es capaz de encender ocho veces consecutivas un mechero; en caso de que gane, se llevará su Cadillac.
Destacar por último, Edward el conquistador que narra, a partir de la entrada de un gato a una vivienda familiar, la obsesión de la dueña por creerlo, a partir de sensaciones y movimientos del mismo, la reencarnación del alma de Franz Liszt.
Calificación: Divertido.
Tipo de lector: Acostumbrado al humor inglés, en ocasiones realmente brillante (Edward el Conquistador).
Tipo de lectura: Interesante, intelectual más que artísticamente en algunos casos. No sobran páginas.
Argumento: Guerra de sexos contada desde una apuesta aristocrática o desde el cotidiano burgués más delirante.
Personajes: A veces demasiado bien perfilados sin ser necesario.
Donde puede leerse: Tomando el té cerca del Big Ben.