sep 30 2010

El baile del Conde de Orgel

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Un final desconcertante.
Parece que cuando llegó La Muerte, Raymond Radiguet, con apenas veinte años, corregía las pruebas de su segunda novela, ésta, El Baile del Conde de Orgel. Una novela completa pero abierta que parece un esbozo de lo que hubiera llegado a ser, sin duda, una obra literaria inmensa.
Porque es diferente a todo lo que hemos leído, esquemática, la comparamos con una sesión de acupuntura en la que se tratara a una sociedad enferma de cinismo y de mundanidad, donde se eligiera, para ese tratamiento, y por representación, a tres seres que definen el momento histórico, único, que al escritor le tocó vivir, cuando Francia bailó feliz entre dos guerras.
En la página nueve, decidimos que es posiblemente la novela más malvada que nos ha sido dado leer, porque comienza con una sublime copa de veneno. Sarcástica. Genial. Después el veneno se disuelve en el agua de la hipocresía y de la confusión sensual.
El Baile, que creemos recordar inspirado en los célebres que dio el conde Étienne de Beaumont, que puede estar caricaturizado en el protagonista, Anne de Orgel, está compuesto en escenas breves, casi teatrales, una serie de apuntes del natural, no nos cabe duda, trazados por una mente de una penetración fascinante y anómala. Es un estudio del amor y de la soledad, de un amor singular, inacabado, asfixiado por la frivolidad y las costumbres sociales, un estudio estremecedor donde se analiza objetiva y escrupulosamente cómo ese amor prohibido se forma en las cabezas de sus pacientes, se niega a sí mismo, se adueña de todo y se queda suspendido sobre los protagonistas y sobre el lector, antes de que el baile se inicie.
Un título muy revelador.
Con dieciocho años y una primera novela que sacudió a la sociedad de la época, Le Diable au Corps, apadrinado por Cocteau, que lo proclamó fenómeno de las letras francesas y lo comparó con Rimbaud; pintado ya por Modigliani y retratado por Picasso; Raymond Radiguet, demostró que era una de las voces más importantes del siglo XX.
La Muerte, que se precipitó sobre el muchacho, bajo la forma de una fiebre tifoidea, no le pudo arrebatar de la tumba ese laurel.

Calificación: Raro. Excepcional.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Fascinante.
Argumento: Sorprendentemente articulado.
Personajes: De carne y hueso.
¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar, en cualquier momento.
¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual lo deberían tener porque es una novela imprescindible.


sep 29 2010

En el camino

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Libro que marcó época y a toda una generación de escritores y lectores, supone la historia de un viaje alucinado y alucinante por las carreteras, pueblos y ciudades de Estados Unidos: desde Nueva York a San Francisco, pasando por Denver y la frontera mejicana, y, sin obviar, la hoy quizás por ello temida Ruta 66; la novela es también el testimonio más grandilocuente de un escritor y sus gustos y fobias, formados por iconos de una cultura popular trasnochada y alternativa, centrado básicamente en las lecturas de W. C. Fields y el jazz, ese sonido de fondo tan norteamericano que, depende del sitio donde se escuche, puede resultar arrebatador y sintomático, o nostálgico, gris y brumoso. No en balde la crítica calificó a Kerouak de Charlie Parker de las letras.
Otro aspecto a reseñar es que se encuentran más claves para entender a autores típicos del futuro realismo sucio, antes que ver la senda que se estaba oficiando en torno a Hemingway o Faulkner. Aquí el camino es una aventura, una necesidad metaliteraria y desesperada por encontrarse a sabiendas de que el sueño americano se resquebraja. Hay chicas y drogas y una necesidad nada enajenada de vivir el hoy sin pensar en el mañana; la vida como diversión, a la que sus consecuencias de autodestrucción y delirio, no son suficientes para que el viaje se deje de hacer. Kerouak apuesta si acaso más fuerte, en tanto necesita ser él mismo a través de su personaje Sal, un escritor italoamericano que investiga en la ruta el material de una novela, mientras espera que se publique otra de cuyo recuerdo se quiere deshacer, siendo finalmente el camino una prolongación de lo que ve, oye y siente. Existen estados alterados de percepción y conciencia, existe eso y Dean Moriarty, otro personaje redondo donde los haya, compañero de correrías espectacular.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Buscador de perlas históricas en torno a la literatura norteamericana del XX; hace poco salió un nuevo libro en torno a En el camino, lleno de apostillas a éste, así como reescrituras de pasajes o nuevos enfoques.
Tipo de lectura: Amena y entretenida, aunque hay que saber adentrarse en ella. No sobran páginas.
Argumento: Novela de carretera en torno a un grupo de perdedores que quieren algo más.
Personajes: El paisaje es uno de ellos, pero tiene muchos y variados que, obviando al ángel-demonio Dean, nos muestran lo complejo de la vida.
¿Donde se puede leer? Cerca de un museo arqueológico, pero tomando notas.


sep 28 2010

Notas contemporaneas

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Se ve en las librerías publicado en solitario uno de los textos misceláneos que componen este volumen y es un acierto. Las Rosas. Brilla en él, especialmente, el espíritu del portugués inmortal barajando lo poético, el ensayo, la chispa ingeniosa y el discurso erudito, ágil y vivaz; es un texto delicioso en el que recorre la historia desde la antigüedad de la mano de esa reina de las flores.
Eça de Queiroz demuestra que fue un escritor con oficio y personalidad, libre de ataduras, y sus artículos, aunque algunos se refieran a la glosa literaria y el debate político-intelectual de la época, no han envejecido apenas.
Luiz de Magalhaes, amigo del escritor, ordenó póstumamente su obra, agrupando textos variados que no cabían en otras recopilaciones.
Una variedad de temas: es brillante la aproximación a la cocina antigua, que titula arqueológica, y es simpático. Divertido y malévolo el relato de la visita, en París, a un centro espiritista, estamos en 1893. Los análisis de la situación política y literaria en esa Europa decimonónica, expuestos en cartas desde diferentes destinos, son agudas, y mordaces sus polémicas con un antagonista Pinheiro Chagas en las que utiliza el poder de una cultura vastísima, para aplastar a su contendiente con un sarcasmo implacable.
Pero donde refulge su poder descriptivo es en  el artículo que envío, para su publicación en la prensa, sobre su asistencia a los fastos de la inauguración del Canal de Suez. Es, además, testimonio histórico de primera categoría: Las multitudes aclamando a los navíos imperiales mientras retumban las descargas de artillería; Ismaelía ardiendo, iluminada como una antorcha en el tumulto de las fiestas; Eugenia, Emperatriz de Francia, montada en dromedario y después los tocadores, cantadores, hechiceros, fascinadores de serpientes… Nos hace espectadores privilegiados de su viaje.
Aparecen temas recurrentes, Victor Hugo, Zola y la reivindicación del realismo, el ataque a la religión hipócrita y la amarga visión de Portugal desde Europa.
Hablar aquí de periodismo literario se queda corto; como suponemos que le gustaría, diremos de Queiroz que es un hacedor de la prosa y el verso. Dejémoslo así.

Calificación: Muy Interesante.
Tipo de lector: Aficionados a la crónica y a la pluma finisecular.
Tipo de lectura: Salvo pocas excepciones amena y entretenida.
¿Dónde puede leerse?: Es libro ideal para un viaje en tren.
¿Dónde encontrarlo?: Manejo una edición antigua que quizás se pueda recuperar en www.iberlibro.com, Las Rosas se ha publicado ahora en solitario. Desconozco otras recopilaciones.


sep 27 2010

El asedio

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela histórica ambientada en la etapa anterior a la Constitución de 1812 en Cádiz. Se trata del nuevo trabajo del famoso reportero de guerra reconvertido en escritor que nos cuenta una dura historia, donde lo más importante quizás sean los personajes, alrededor de una decena y media contando los secundarios con papel, si bien al lector se le quedarán en la cabeza la mitad o menos; y es que el drama que se narra es una epopeya sujeta a las pajas mentales ajedrecísticas y en torno a Sófocles de Rogelio Tizón, un comisario dePolicía lleno de chascarrillos grotescos, corrupto y escapista, al que le encargan la investigación de cuatro crímenes de cuyo autor todo el mundo se desentiende.
Ambientada en un Cádiz crepuscular, que no obvia el gracejo y zalamería de sus gentes, el escritor prefiere pintarnos una ciudad de comerciantes merodeada por un rey que medra por sus intereses, formando así un cuadro de costumbres, virtudes y vicios que queda representado en Lolita Palma y su familia. Ella es una mujer emprendedora y lista que parece ostentar el sostenimiento económico de la familia, con una hermana melindrosa y casadera y unos primos oportunistas, gallarda a su pesar debido a las circunstancias, una heroína donde las haya.
Dado que el libro narra un suceso que realmente ocurrió, no faltan de parte del ejército francés (al que España se enfrenta), personajes de enjundia como el capitán Desfosseux, un hombre que sin ser de acción, se ve obligado a atacar por altas instancias, profesor de Física de profesión, conocido por sus cálculos de balística, un intelectual o un bobo, cuya estrategia le hace merecedor de ganar tiempo desde la retaguardia.

Calificación: Entretenido, aunque con pasajes dedicados a sus lectores predilectos, inasequibles al aburrimiento.
Tipo de lector: Familiarizado con la Historia y el concepto de best-seller.
Tipo de lectura: Fría y desacomplejada. Sin pelos en la lengua
Argumento: El asedio de las tropas francesas a Cádiz antes de la Pepa.
Personajes: Además de los mentados, destacar a un taxidermista apocado, pero oficioso y a un bucanero humilde y bravo.
¿Dónde puede leerse? Delante de un esquema sobre las partes básicas de un buque para no perderse en las escenas de acción.


sep 25 2010

El caso Kurílov

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Kurílov es un temido ministro del Zar, símbolo de la opresión del poder sobre un pueblo humillado. Bajo la sombra de ese poder se fragua la revolución.
Irène Némirovsky utiliza a esta figura de ficción, para revolver en la oscura zona humana de los que ejercen el terror desde el estado, en sus motivaciones y pretextos, su inocencia o su podredumbre, porque a ella la cultura y el éxodo, le permitieron juzgar a la clase social de la que procedía.
Equilibra la balanza analizando, también, el sueño confuso de los revolucionarios, su largo camino hacia el asesinato y la crueldad.
La autora se sitúa en medio, en el lugar que corresponde a la justicia velada, que intuye a todos los hombres como seres limitados y miserables. Se vale de personajes creados desde lo físico, sobreexpuestos en una primera descripción y tenaces. Utiliza con sabiduría un realismo algo mecánico, sin adornos, para dejar después paso a una emoción tenue y palpitante, cercana a la empatía.
Es un discurso sobre la justificación de los que detentan el poder, y de los que no encuentran otra forma para desalojarles de allí que el crimen; investiga sobre la inevitable doble dirección del terror y su inutilidad. Escribe con solo quince años de distancia del marco histórico que tuvo que conocer por proximidad y en el que descarta la moralidad y las ideologías. La novela es un retrato austero de un momento crucial, saturado de helor, en una ciudad, San Petersburgo, acosada por crepúsculos interminables.
Irène, que murió víctima de los terrores de Auschwitch, deja aquí un testamento que quiere inventariar la inutilidad del acto terrorista y la comprensión que debemos a cualquier otro. Es un legado hermoso y escalofriante.
León M. es el narrador, nos cuenta, desde las puertas de la muerte, la historia; la suya, que está marcada por un destino inefable y la de Kurílov a quien conoció y quiso comprender; en esa época, León M. recibió el encargo inevitable de matarle.

Calificación: Muy Buena.
Tipo de lector: Cualquiera.
Tipo de lectura: Sencilla.
Argumento: Lineal y sorprendente.
Personajes: Profundamente humanos en sus miserias, muy alejados de los héroes que querrían ser.
¿Dónde puede leerse?: Frente a las verjas del Palacio de Invierno, en San Petersburgo.
¿Dónde encontrarlo?: En todas las librerías lo tienen ahora porque está recién publicado y Némirovsky es muy leída después de su Suite Francesa.


sep 24 2010

Aquí empieza nuestra historia

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

El que escribe puede afirmar, sin temor a equivocarse, que leer a Tobias Wolff marco un antes y un después en su relación con la lectura. Perder la inocencia al leer es doloroso. Por ejemplo, uno tiene la sensación de haber leído miles de páginas para nada, de haber leído mal. Perder la inocencia al leer, de la mano de los relatos y novelas de Wolff, es algo brutal y, casi, inexplicable.
Este autor norteamericano es uno de los máximos exponentes del llamado realismo sucio. Deudor de Chéjov, de J. D. Salinger y de Raymond Carver; presenta su mundo desde lo pequeño, desde lo cotidiano, desde esos lugares que nadie quiere creer que le son propios. Lo hace sin grandes alardes técnicos, pero con una contundencia que deja al lector frente a un monstruo que llamamos vida.
Aquí empieza nuestra historia es un libro de relatos que recoge treinta y uno de los mejores que ha firmado Wolff. Entre ellos se encuentran El Otro Miller, Di que sí (escritos hace ya tiempo) y los más recientes, como, por ejemplo, El perro de ella.
El nivel técnico que alcanza este autor es más que notable. Destaca el uso de los silencios, tanto de sus personajes como de la voz narrativa (siempre acertada y construida con solvencia). Y este recurso, junto a la mirada fija en elementos casi imperceptibles para otro autor, aporta a la narración un nivel de expresividad potentísimo.
Un excelente libro de relatos.

Calificación: Ejemplo para autores de todo tipo. Imprescindible.
Tipo de Lectura: Apasionante aunque exigente.
Tipo de lector: Todo aquel que este dispuesto a parar cada poco para entender qué es lo que le cuentan. Todo aquel que quiera aprender a leer o escribir
No sobra ni una sola página. Enganchan todos sus relatos de principio a fin.
Personajes: Magistrales siempre.
¿Dónde puede leerse?: No se me ocurre un solo lugar en el que no sea una delicia hacerlo.
¿Dónde puede comprarse?: En cualquier librería. Si no lo tienen en la suya es mejor que busque una alternativa para siempre.


sep 23 2010

Diccionario crítico de mitos y símbolos del nazismo

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El 30 de enero de 1933, el Presidente de Alemania nombraba Canciller a un hombre que iniciaba su asalto al poder absoluto. Un  hombre cuyo nombre no merece ni siquiera ser escrito en estas páginas en las que se habla de libros y de literatura.
El ascenso del nazismo y la catástrofe a la que arrastró al mundo tuvo una serie de causas que se analizan en los libros de la Historia, pero más allá de todo efecto razonable, los estudiosos, entienden que hubo algo definitivamente perturbador y malvado, un germen que aún no ha podido ser totalmente explicado. Una presencia del Mal en el que lo terrible es que todos los rostros son humanos y que, quizás, no se vuelva a repetir.
Para que eso suceda, todos los estudios son escasos.
Rosa Sala Rose escarba en las raíces más profundas para arrancar una explicación, pasa revista a todos los conceptos que formaron parte del aparato ideológico y propagandístico del movimiento nazi. Algunos fueron utilizaciones mentirosas y sesgadas de actos culturales o hechos históricos robados en provecho propio, otros son utopías creadas por mentes alucinadas, y hay también juegos con lo arcano y lo esotérico para fascinar a las masas, que quedaron cegadas como insectos por ese teatro orquestado desde el poder.
Ario. Antorcha. Esvástica. Grial. Hielo. Nietzsche. Parsifal. Sol. Tannenberg. Valhaya. Wagner.
Están arreglados según ordena el alfabeto  y hacen el efecto de artículos breves. Hay algunos curiosos. Se nombra a los ideólogos y se dicen los lugares emblemáticos. Amena y bien planteada la entrada de Germania, el nombre que se pensaba dar a la nueva capital construida según un diseño urbanista megalómano y sorprendente.
Precede al diccionario un pequeño ensayo. La obra es muy interesante como lectura y de gran valor añadido como recurso.
Ayuda a explicar el viento maligno que heló la tierra.

Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Cualquiera. Aficionados a la Historia
Tipo de lectura: Amena.
¿Dónde puede leerse?: Delante de un mapa de Europa.
¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


sep 22 2010

En Grand Central Station me senté y lloré

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Primer título de la serie “Largo recorrido” de la editorial Periférica. Esta novela en forma de soliloquio firmada por la canadiense Elizabeth Smart, de quién desde la contraportada se prometen nuevos descubrimientos, supone un agradable acierto para quienes todavía creemos en el singular poder de la poesía, de lo sensitivo en el arte de narrar con palabras. Con imágenes no sólo deudoras de su acerbo, sino de una rica intertextualidad, esta corta narración de Smart, cuenta desde el prisma de la desolación, el abandono y el placer, la historia de un romance por el que obtiene un hijo, pero no a la persona amada; es curioso cómo el amor de ella (se dice que la narración es semiautobiográfica y se refiere al romance de la autora con el poeta George Barker, a quién por cierto intertextualiza con profusión) está concebido para existir incluso antes de conocerlo, cuando en un corro de amigas se adivina lo ingénuo y posiblemente hipócrita de lo que queda por vivir.
Dividida en diez capítulos o partes, tiene el libro la peculiaridad de llegar a conclusiones parecidas en los mismos, utilzando siempre imágenes diferentes entre las que se encuentra el centeno, que ignoramos si forma parte de su realidad más íntima o viene ligada excelsamente a J.D. Salinger. Con influencia de la más joven poetisa Anne Sexton, uno tiene la sensación de que las narraciones de Smart son tan peculiarmente intensas que necesitan de una experiencia arrebatadora para poder existir y en este caso es el encuentro de un placer que pide repetidamente a Dios le vuelva a llevar a él como sea, cosa que no le concederá y la tendrá condenada y sin dinero a permanecer en una estación de tren, donde su aspecto ya a nadie altera; recuerda con nostalgia los comentarios de sus amigas y el gesto de la camarera, que le regalaba un bocadillo con tal que luciera una sonrisa.

Calificación: Excelente.
Tipo de lector: Dispuesto a disfrutar de la buena literatura.
Tipo de lectura: Apasionada, arrebatadora.
Argumento: Un personaje redondo buscándose a sí misma en las entrañas del mundo.
Personajes: Identificables con el vagabundo que todos llevamos dentro.
¿Dónde puede leerse? Lejos de un lugar de encuentro.