jul 23 2010

Carroñero

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Fernando González Nohra es un joven limeño que ha decidido escribir. Y es una suerte para nosotros porque lo hace verdaderamente bien.

Carroñero es una novela divertida, bien contada, con algunos personajes perfectamente dibujados y, por ello, difíciles de olvidar, trepidante en su desarrollo y bien resuelta. Muy bien escrita. Además de los personajes que uno espera encontrar (de esos de carne y hueso) encontramos un par de ellos algo distintos. Doctor, un perro onanista. Lima, una ciudad maravillosa por la que poder pasear disfrutando de lo que le pasa al resto de personajes (lo que tienen huesos).

El autor ventila con gracia, y desde la zona oscura, lo que representa el proceso creativo del escritor. En este caso del escritor que no escribe por estar bloqueado y por ser un flojo de cuidado. El autor ventila el asunto de la esperanza desde la relación de pareja. El autor ventila el amor desde la desesperanza y la violencia.

Trabaja este joven con un vocabulario muy reducido lo que le obliga a elegir el tono con cuidado. No esperen una lírica asombrosa, no, esperen encontrarse con el mundo.

Es verdad que en la novela está la literatura de Fante, de Miller y de Bukowski. Pero esto, lejos de rebajar lo más mínimo la narración, la engrandece de forma notable. A los escritores no se les debe olvidar nunca de donde vienen para saber hasta donde quieren llegar.

De momento no se distribuirá en las librerías, pero sí lo pueden adquirir en Entrelineas y en la propia editorial. No dejen de leer este libro. Sé que no arriesgo nada al recomendarlo porque no me equivoco.

Calificación: Muy Bueno.

Tipo de Lectura: Divertidísima y muy recomendable. Los jóvenes pueden disfrutar de lo lindo. Y los menos jóvenes más.

Tipo de lector: Cualquiera.

No sobran páginas y engancha desde el principio.

Personajes: Muy bien perfilados.

¿Dónde puede leerse?: En la playa, con una cerveza fría en la mano, fumando y observando a los bañistas para saber si podrían ser como los personajes de la novela.

¿Dónde puede comprarse?: En el café literario Entrelíneas o en la editorial. Pronto en librerías.


jul 22 2010

Historia de la caída y decadencia del Imperio Romano

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Sin ninguna autoridad para afirmarlo, me remito a Forster, a Borges, a Churchill y Asimov para decir que esta obra es posiblemente el mejor ensayo sobre historia que se ha escrito, que a pesar del tiempo transcurrido y de los nuevos conocimientos que tenemos sobre el pasado, su mensaje profundo y su poder de sugestión permanecen vivos y que se puede leer como una de las más apasionantes novelas que se hayan publicado.

Edward Gibbon escribe con habilidad, consultó todas las historias a su alcance e inspirado por el poder evocador de las ruinas milenarias, concibe en Roma, en 1764 esta obra perdurable y monumental. Es imprescindible para entender la civilización occidental y para atisbar su futuro.

La obra se publicó en seis volúmenes que abarcan desde la época dorada de los Antoninos, hasta la caída de Constantinopla en manos de los turcos en 1458. La parte más importante se cierra con la invasión de Roma por los bárbaros y ocupa la mayor parte de las ediciones contemporáneas que hacen una publicación resumida del extenso tratado, como la edición abreviada de Saunders que propone Alba.

Con una gran ironía, perspicacia histórica y sin concesiones al cristianismo a quien sitúa entre las fuerzas del mal que participaron en la desmembración del Imperio, Gibbon analiza las causas y traza el recorrido histórico que desembocó en la disolución de la estructura política más importante de la historia, de la que los pueblos occidentales somos tributarios. La prosa es vívida e intensa y hay momentos en que uno se da cuenta de que lee conteniendo la respiración, mientras que Atila, El Azote de Dios, avanza sobre Roma indefensa, perdidas Rávena y el Mundo.

Se considera la primera historia moderna.

“He descrito –dijo Gibbon- el triunfo de la barbarie y de la religión”

Calificación: Obra maestra indiscutible

Tipo de lector: Cualquiera, sobre todo aficionados a la Historia de Roma

Tipo de lectura: Increíblemente amena

Argumento: Hipnótico

Personajes: Perspicazmente analizados

¿Dónde puede leerse?: En cualquier lugar

¿Dónde encontrarlo?: Búscalo en tu librería favorita y si no lo tienen podrán encargarlo.


jul 21 2010

El otro mundo

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Segunda novela del escritor asturiano Hilario J. Rodríguez, editada por Ediciones del Viento, que narra, en clave semibiográfica, su periplo personal por Nueva York con Eva y con su hijo Claudio, aburridos de todo. Deciden cambiar de aires y pasar de vivir en un pueblo español de escasa población a hacerlo en Brooklyn. Hilario Jesús es todo un personaje en la novela, además de ser narrador, es capaz de tener dos amigos con su nombre compuesto viviendo cerca y tiene como principal afán superarse a sí mismo escribiendo su segunda novela, pero la realidad, lejos de llevarle a escribir sobre cualquier experiencia vicaria que le enriquezca, nubla toda ficción.

Tiene el texto dos elementos que llaman la atención. Uno es el del personaje negro sudanés, meramente referencial a su padre que como él, emigró de joven, pero a África; la otra es la constante de los textos de Sebald, a quién considera escritor a imitar que, al igual que Nabokov, era un expatriado. Y es que de eso trata, si no la novela, sí la vida de su protagonista y la pareja Eva; del constante cambio de domicilio, de la mudanza como viaje continuo hacia la muerte; esto además hace que se pierdan los motivos y se esté siempre con la sensación de pérdida, sobre todo, de amigos. El personaje no se encuentra a sí mismo, por verse aterrorizado por un pasado que, al no estar presente, se pierde y es, por ello, irreconciliable.

La relación con Eva es, desde el principio, poco cordial; ambos se quieren más por rutina que por otra circunstancia, de hecho antes de irse a vivir juntos y cuando eran adolescentes, ambos tenían parejas distintas, cosa por otro lado normal si no es porque para ambos constituye una obsesión.

Calificación: Existencialista y a la vez esperanzadora.

Tipo de lector: Aficionado a la literatura norteamericana y a esos autores que sin ser perfectos, buscan o afanan una constante reescritura.

Tipo de lectura: Amable.

Argumento: Vida de un escritor que no escribe, lo que además de metaliterario, supone no ser demasiado autocomplaciente.

Personajes: Bien definidos y trabajados, esperamos otra aventura con el negro sudanés, un secundario de lujo.

¿Dónde puede leerse? Lejos de Nueva York, pero con su recuerdo cerca.


jul 21 2010

El anorak de Picasso

Artículo escrito por: Carmen Neke

En las reseñas del libro, leo que El anorak de Picasso es la reedición de una serie de relatos publicados con anterioridad por José Antonio Garriga Vela. Que es su libro más intimista. Que habla en él de su vida y de su obra. Y todo esto es sin duda alguna cierto, pero también es cierto que este libro es mucho más que todo eso.

Todo escritor que se precie, nacional o extranjero, acabará escribiendo su libro metaliterario en el que hablará de su vida y de su obra, mezclando realidad y ficción y jugando con sus lectores a que adivinen (o no) qué partes de su biografía se ha inventado, y qué partes de su ficción se corresponden con su biografía. Hablo de títulos como Dafne y ensueño de Torrente Ballester, La loca de la casa de Rosa Montero o Maps & Legends de Michael Chabon, por citar las tres últimas obras de este estilo que me he leído. Lo que diferencia a El anorak de Picasso de estas otras obras es la profunda humanidad que se desprende de sus páginas, las confesiones personalísimas de un escritor enamorado de su trabajo y de sus dos ciudades y que busca su inspiración en el mundo cotidiano que lo rodea. Un escritor que se sitúa para crear su obra en un plano espacio-temporal intermedio entre la realidad y la ficción desde donde todo pudo ser posible y quién sabe si realmente no lo fue.

Lejos de amaneramientos de estilo, sin intelectualismos para minorías y libre de todo moderno desapego, este es un libro tan auténtico que te reconcilia con la literatura y con la vida a partes iguales. Cómprenlo, léanselo y disfruten, que son dos días.

Calificación: Precioso.

Tipo de lector: Al que le guste conocer los entresijos creativos de un escritor.

Tipo de lectura: Accesible y amena, se lee de un tirón y deja un regusto muy agradable.

Argumento: Realidad y ficción en los libros y en la vida.

Personajes: El autor, su familia, sus amigos, todo quien se cruce por su camino.

¿Dónde puede leerse? En el autobús, en homenaje al medio de transporte que le solucionó al autor una novela.


jul 20 2010

Biblia Vulgata Latina

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El 20 de diciembre de 1792, el tribunal de la Inquisición tolera, por fin, las versiones de las Sagradas Escrituras en lengua vulgar que habían sido prohibidas por el concilio de Trento. Las ediciones estaban condicionadas a rigurosas anotaciones y explicaciones conforme a los dogmas de la Iglesia Católica.
La primera edición de ésta ”Biblia Vulgata Latina traducida en español y anotada conforme al sentido de los Santos Padres”, considerada por Palau magnífica y cuya corrección elogia, salió de la imprenta de José Tomás y de Orga, en Valencia, entre 1791 y 1793.
El acceso a los textos en español supuso para los lectores una importante revolución en el pensamiento y la interpretación de los testamentos que habían estado restringidos hasta entonces a los eruditos que los manejaban a su conveniencia.
Son diez volúmenes en gran folio, de los que los primeros ocho corresponden al Antiguo Testamento y no está ilustrada, con la salvedad de las portadas de cada uno de los tomos que representan alegorías. Fue anotada por el padre Felipe Scio de san Miguel, preceptor del príncipe, bajo los auspicios de Carlos IV.
Es interesante pieza de coleccionista e importante para el estudio de las variaciones en la interpretación de los textos y en las traducciones posteriores.

Calificación: Interesante.
Tipo de lector: Interesados en culebrones.
Tipo de lectura: Variable
Argumento: Las hazañas de un dios mezquino y vengativo contra el pueblo elegido por él, que hace lo que puede por merecer la cólera divina, todo hay que decirlo; con una suite de la vida de su supuesto hijo contada desde cuatro puntos de vista y una traca final a cargo de Juan.
Personajes: Hay de todo. Ente los favoritos, Eva la culpable, Noé y sus animales, Ezequiel y los carros de fuego, Dalila (no, Dalida no, Dalila), Abraham no mates a tu hijo, Faraón, Salomé y sus siete velos y la gran prostituta de Babilonia.
¿Dónde puede leerse?: En uno de los resorts del Mar Muerto (el Rojo vale también).
¿Dónde encontrarlo?: Esta edición en anticuarios y subastas.


jul 20 2010

La soledad de los moribundos

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

La muerte es uno de los pocos hechos ciertos que sabemos se va a producir indefectiblemente. Los seres humanos somos finitos. Sin embargo, pese a ser así, en nuestra sociedad, la del siglo XXI, aún es difícil que el tema de la muerte sea entendido o tratado con normalidad. Porque lo que nos desconcierta, nos da miedo y no controlamos, solemos apartarlo. Si no se habla de ello es como si no existiera. Imagino que por este mismo motivo, las personas que se encuentran cerca de la muerte se sienten más solas que nunca. La muerte nos asusta, nos desconcierta y no la controlamos.

En relación al tema de la muerte, Norbert Elias (médico y filósofo) escribió un ensayo titulado La soledad de los moribundos. La historia personal de Elias, judio de origen aleman, que no consiguió convencer a sus padres para que salieran de Alemania cuando ya era evidente que la catastrofe nazi se acercaba, le marcó de por vida. Su padre falleció en el año 1940  y, posteriormente, su madre, en Auschwiz. El dolor personal, le llevó a abandonar toda labor intelectual (era un consagrado sociólogo) y buscó “escupir” la rabia dedicándose al boxeo. Durante más de diez años no escribió ni una línea. Sólo cuando empezó a psicoanalizarse y se formó como terapeuta recobró la tranquilidad y retornó a sus actividades académicas.

En el libro, Elias relata como el sistema médico, en general, y las personas, en particular, tenemos tendencia a generar grandes abismos entre los enfermos terminales y el resto de personas, familiares, médicos, etc. Explica Elias que uno de los motivos de dicho alejamiento podría ser la falta de costumbre de las personas a frecuentar sus propios rincones internos, sus miedos. Ello, aún no siendo de manera consciente, provoca dolorosos distanciamientos entre el que sabe próxima su muerte y el resto de personas que le rodean.

Es cierto que este libro tiene ya algunos años (fue escrito a principios de los años 80), pero no se puede negar que algunas de las cuestiones que se plantea el autor siguen vigentes hoy en día. En La soledad de los moribundos, Norbert Elias no da solución alguna a la situación o sensación de abandono que  las personas que se encuentran próximas a morir pueden llegar a sentir, sino que nos ofrece distintos elementos para reflexionar, exponiendo diversas experiencias vividas directamente por el autor, que permiten al lector pensar, plantearse los comportamientos que tenemos los humanos frente al hecho de la muerte.

La primera premisa que nos plantea el ensayo es que sólo para los humanos es un problema morir, pero no lo es para los animales.

“En la actualidad —escribe Elias—, las personas allegadas o vinculadas con los moribundos se ven muchas veces imposibilitadas de ofrecerles apoyo y consuelo mostrándoles su ternura y su afecto. Les resulta difícil cogerles la mano o acariciarlos a fin de hacerles sentir una sensación de cobijo y de que siguen perteneciendo al mundo de los vivos. El excesivo tabú que la civilización impone a la expresión de sentimientos espontáneos les ata muchas veces manos y lengua”. Esto, es una realidad.

Calificación: Ensayo sobre la soledad de las personas que están a punto de morir.

Tipo de lector: Cualquiera a quien no le dé mal rollo leer sobre la muerte.

Tipo de lectura: Sencilla.

Argumento: La soledad de los que mueren.

¿Dónde leerse?: Sentados en nuestra butaca favorita para poder leer entendiendo.

¿Dónde adquirirse?: En su librería habitual pues se ha reeditado en los últimos meses.


jul 19 2010

Una historia de amor y de oscuridad

Artículo escrito por: Carmen Neke


Nunca antes había leído nada de Amos Oz, y desde la primera página me cautivó su estilo narrativo, esa manera de contar la historia, mezclando el pensamiento mágico y las asociaciones de ideas más osadas con la dura realidad de la que se habla sin tapujos. El resultado es una historia preciosa, bonita de verdad, un libro para gozarlo y saborearlo con calma. Lo malos es que a este libro le sobran páginas. Al llegar a la página 550 el protagonista-narrador sigue teniendo 8 ó 9 años, los mismos que tenía al empezar la narración. Por supuesto que mientras tanto han pasado los bisabuelos y abuelos de ambos lados por la descripción minuciosa y detallada que hace Oz del físico, la personalidad, la vida y las circunstancias históricas de cada uno de los miembros de la familia, amigos, vecinos y conocidos a los que va sacando a la luz en el libro. Y todo eso lo hace de una manera magistral, amena, emotiva. Pero muchas veces se le va la mano en lo anecdótico, en los detalles de la comida, la casa, las conversaciones intrascendentes, las explicaciones al margen.

Después de pasar el siglo XIX y parte del XX en diversos lugares de Rusia y en Polonia, llegamos en el año 1947 a Jerusalén, y la Asamblea de las Naciones Unidas acaba de aprobar la constitución de los estados de Palestina e Israel. Cabe decir que a Oz le honran sus intentos de neutralidad a la hora de hablar de los conflictos entre Israel y Palestina, reconoce que hubo sufrimiento, injusticias y duras pérdidas por ambas partes… pero sus simpatías zionistas están bien claras, y es lógico que sea así. Es un narrador justo y ecuánime, pero subjetivo y partidario, lo que narra es al fin y al cabo su propia vida desde su propio punto de vista.

Las últimas 250 páginas son, con las 100 primeras, lo mejor del libro, las dedicadas a sus padres, su relación de hijo con ellos, la relación de pareja entre ellos. Y apenas podemos sospechar cuánto debió sufrir el autor al escribir esas páginas. Ni siquiera llega a contarlo todo, solo lo suficiente, y dando rodeos y volando en círculos sobre el suceso central, que es contado finalmente en las últimas dos o tres páginas. Y ahí se acaba la historia, porque después de contar eso ya no queda nada más que decir.

Es comprensible que el autor se demorara hablando de sus antepasados para retrasar el momento de ponerse a hablar de temas que le tocaban demasiado de cerca. Pero esta demora solamente alarga inútilmente la historia y hace la parte central del libro un poco pesada de leer. Lo dicho, un libro magnífico, sincero y conmovedor, y muy bien escrito. Pero al que le sobran muchas páginas.


jul 19 2010

Cartas de Adén y Harar

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Dicen los que entienden de poesía que la de Arthur Rimbaud tiene un marcado tono simbolista, una feroz influencia de la obra de Baudelarie y un gran interés por la religión y la exploración del subconsciente individual. Su producción literaria la realizó entre los 16 y los 20 años, posteriormente, abandonó todo interés por la literatura y se centró en negocios y trabajos poco provechosos mientras se hundía en una espiral autodestructiva, intentando hacerse rico. Este afán le llevó a viajar e instalarse en los lugares más recónditos del mundo.

Cartas de Adén y Harar es una recopilación de las cartas que Rimbaud escribió a su madre y a su hermana mientras trabajaba o traficaba, intentado convertirse en millonario, en la antigua Abisinia y en Arabia. Unas cartas que nos muestran a una persona completamente alejada de la sensibilidad que, a través de su poesía, podemos intuir.  Rimbaud, siempre fue un burgués que abrazó las más variopintas posiciones desde las más revolucionarias a las nihilistas, en busca de algo que nunca supo definir. Su relación con Paul Verlain terminó afectando gravemente su carrera literaria si bien, fue el propio Verlain quien reivindicó la figura de Rimbaud y publicó sus poemas.

Estas cartas pertenecen a una época de su vida en la que su vocación literaria estaba totalmente aparcada. Sin embargo, pese a la frialdad y la poca voluntad comunicativa de algunas de ellas, hay que reconocer que entre esa correspondencia mantenida, puede encontrarse pasajes que destilan un total desasosiego  ante la situación de penuria económica y sequía intelectual por la que atraviesa y cuyo único objetivo es conseguir el dinero suficiente para volver a Francia, retirarse, casarse y tener un hijo. Son especialmente dramáticas las cartas que, una vez enfermo, remite a su hermana Isabel.

Aquí no hay ningún árbol, ni siquiera seco, ni una brizna de hierba, ni una parcela de tierra, ni una gota de agua dulce. Adén es un cráter de volcán extinguido y rellenado con arena del mar. No se toca, y no se ve, pues, absolutamente nada más que lava y arena que no pueden producir el más vegetal. …¡Hay que estar realmente obligado a ganarse el pan para trabajar en semejantes infiernos”.

Una vida vivida con la anticipación que lo hizo Rimbaud sólo podía tener un trágico y anticipado desenlace, como así fue.

Un fragmento de su poema Adiós ilustra, a mi parecer,  la esencia de Rimbaud:

“A veces veo en el cielo playas sin fin, cubiertas de blancas naciones jubilosas. Un gran navío de oro agita, por encima de mí, sus pabellones multicolores en las brisas de la mañana. Yo creé todas las fiestas, todos los triunfos, todos los dramas. Procuré inventar flores nuevas, astros nuevos, carnes nuevas, idiomas nuevos. Creí adquirir poderes sobrenaturales. ¡Y bien, debo sepultar mi imaginación y mis recuerdos! ¡Hermosa gloria de artista y de narrador perdida!”

El libro en cuestión viene ilustrado con una serie de fotografías realizadas por el propio Rimbaud durante sus estancias en Adén y Harán. Estampas que nos llevan a épocas pasadas y que no dejarán de recordarnos las imágenes, ciento de veces reproducidas, de Laurence de Arabia. Un genio devorado por sí mismo.

Calificación: Es lo que es, una recopilación de cartas.

Tipo de lectura: Preferiblemente para ser leída despacio pues, aunque parecen no decir gran cosa, tienen más miga de lo que parece.

Tipo de lector: Interesado en el mundo real, el vivido por los que escriben.

Engancha: No.

Argumento: Cartas de Rimbaud escritas un año antes de fallecer.

Dónde leerse: En una terraza, a media tarde, con un té helado en la mano.

Donde adquirirse: En su librería habitual.