El loro de Flaubert

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ensayo novelado del genial autor inglés Julian Barnes. Supone un concienzudo deambular por la vida y obra de Gustave Flaubert en el que se reflexiona, entre otros temas, sobre lo poliédrico que supone ser escritor con la misma energía y entusiasmo que lo supuso en el siglo XIX para él; en primer lugar y utilizando tres voces distintas (la del autor, la de Louie Collet y la de la biógrafa del novelista francés) se nos insiste en la idea de huir como escritores en la búsqueda de un estilo, pues cada tema tiene el suyo propio; esto oído hoy, puede parecer una contranorma, pero ya, de hecho, el autor establece normas de dudosa procedencia y extenuante pilarización de la escritura literaria como para que entendamos lo que supone de trabajo este incierto camino que es la literatura y su distancia respecto a Flaubert, al que no sólo diferencia con los narradores de hoy, la voluntad de abarcar desde la omnisciencia un mundo, sino el saber, a toro pasado, cómo los dioses o las musas jamás existieron y que sólo desde un ímprobo esfuerzo como el que el finado hizo, se encuentra hoy la voz necesaria desde la que apuntalar una visión de ese mundo.
La perspectiva desde la que se intenta reconstruir a Flaubert es a través de su loro, animal que se diferencia del resto en que se luce desde la vanidad de las palabras, ¿alguien da más?, el resto actuamos orgullosamente con tal de que no nos quiten nuestra pequeña parcela de existencia, pero la vanidad no siempre se da en nosotros, o quizás sí, pero disfrazada.
De lectura agradable e inteligente, Barnes opta desde un principio por mostrarnos a un Flaubert desde tres prismas: el novelista triunfador, el enfermo y apurado hombre y el llamado por Sartre, idiota de la familia, por su supuesta afición a la vida disipada en las reuniones sociales.
Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Afanoso respecto a la figura de la que se habla; también aficionado, en general, a la escritura y dispuesto a dejarse asesorar sabiendo que las únicas recetas posibles sólo llegan a lugares comunes.
Tipo de lectura: Plácida, agradable. Engancha.
Argumento: ¿Qué es ser escritor hoy? Barnes trata de responder a esta difícil pregunta desde un prisma perspectivista.
Personajes: Muy interesantes, en tanto en cuanto tratan de mutarse en voces.
¿Dónde puede leerse? En un aeropuerto, haciendo escala desde Londres a París.


Comentarios cerrados.