jul 17 2010

El loro de Flaubert

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ensayo novelado del genial autor inglés Julian Barnes. Supone un concienzudo deambular por la vida y obra de Gustave Flaubert en el que se reflexiona, entre otros temas, sobre lo poliédrico que supone ser escritor con la misma energía y entusiasmo que lo supuso en el siglo XIX para él; en primer lugar y utilizando tres voces distintas (la del autor, la de Louie Collet y la de la biógrafa del novelista francés) se nos insiste en la idea de huir como escritores en la búsqueda de un estilo, pues cada tema tiene el suyo propio; esto oído hoy, puede parecer una contranorma, pero ya, de hecho, el autor establece normas de dudosa procedencia y extenuante pilarización de la escritura literaria como para que entendamos lo que supone de trabajo este incierto camino que es la literatura y su distancia respecto a Flaubert, al que no sólo diferencia con los narradores de hoy, la voluntad de abarcar desde la omnisciencia un mundo, sino el saber, a toro pasado, cómo los dioses o las musas jamás existieron y que sólo desde un ímprobo esfuerzo como el que el finado hizo, se encuentra hoy la voz necesaria desde la que apuntalar una visión de ese mundo.
La perspectiva desde la que se intenta reconstruir a Flaubert es a través de su loro, animal que se diferencia del resto en que se luce desde la vanidad de las palabras, ¿alguien da más?, el resto actuamos orgullosamente con tal de que no nos quiten nuestra pequeña parcela de existencia, pero la vanidad no siempre se da en nosotros, o quizás sí, pero disfrazada.
De lectura agradable e inteligente, Barnes opta desde un principio por mostrarnos a un Flaubert desde tres prismas: el novelista triunfador, el enfermo y apurado hombre y el llamado por Sartre, idiota de la familia, por su supuesta afición a la vida disipada en las reuniones sociales.
Calificación: Muy interesante.
Tipo de lector: Afanoso respecto a la figura de la que se habla; también aficionado, en general, a la escritura y dispuesto a dejarse asesorar sabiendo que las únicas recetas posibles sólo llegan a lugares comunes.
Tipo de lectura: Plácida, agradable. Engancha.
Argumento: ¿Qué es ser escritor hoy? Barnes trata de responder a esta difícil pregunta desde un prisma perspectivista.
Personajes: Muy interesantes, en tanto en cuanto tratan de mutarse en voces.
¿Dónde puede leerse? En un aeropuerto, haciendo escala desde Londres a París.


jul 17 2010

Fuente Ovejuna

Artículo escrito por: Carmen Neke

Aunque parezca mentira, hubo un tiempo en el que la literatura tenía el poder de influir sobre la sociedad. En el que se discutía si la pluma era o no más poderosa que la espada. El teatro del Siglo de Oro fue una de las armas propagandísticas más importantes de la monarquía de la época para consolidar su incipiente poder absoluto con respecto a una nobleza que no se resignaba a perder tan fácilmente sus poderes y privilegios feudales. Y las gentes del pueblo no eran más que peones en una partida de ajedrez en la que estaba en juego el nuevo régimen político que tras su victoria iba a imperar en Europa hasta el siglo XX.

Hay estudiosos que han leído en Fuente Ovejuna la exaltación del pueblo que se levanta contra su opresor. Deben de ser estudiosos que no tienen los conocimientos más fundamentales de la historia de la época, porque lo que ocurre en Fuente Ovejuna dista mucho de ser una revolución popular. Se trata de una restauración monárquica del orden establecido que había sido roto por un noble que no sabía estar en su lugar. Porque cada estamento social tiene su lugar y su función, nos dice esta obra, y quien rompe este equilibrio merece ser castigado. Pero esta lección propagandística y moralizante la expresa Lope de Vega con una enorme sutileza y mano izquierda, digna de los mejores asesores de imagen de los políticos actuales.

Sin embargo, todo esto son consideraciones extraliterarias. Fuente Ovejuna es, ante todo, una obra de teatro extraordinaria, con la versificación tan efectiva que caracterizaba a Lope de Vega, la adecuación perfecta del tono y el lenguaje a los diferentes personajes, y una dosificación perfecta de emoción, suspense, intriga y humor. Una obra que merece ser leída, y aún más ver representada.

Calificación: Excelente.

Tipo de lector: Interesado en el teatro barroco y en la historia de España, y a quien no le importe tener que leer notas aclaratorias a pie de página para saber el significado de algunos términos utilizados.

Tipo de lectura: Se lee de un tirón, a pesar de las notas a pie de página.

Argumento: El Comendador se enfrenta a los Reyes Católicos en el plano superior y a los habitantes de su pueblo en el plano inferior. Tal ruptura de la armonía social no podrá quedar sin castigo.

Personajes: Nobles con y sin escrúpulos, plebeyos que defienden su orgullo de aldea, aldeanas de armas tomar.

¿Dónde puede leerse?: En alguna casa rural andaluza, a la hora de la siesta.