Paradiso

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Es sorprendente cómo el mito del Ulyses de Joyce crece y se magnifica para los lectores en español, a pesar de la dificultad que entraña la traducción y la comprensión de su lenguaje, mientras que uno de los más grandes autores en lengua castellana, erudito, atenazado por la exuberancia con que nuestro idioma se asienta en las selvas americanas, permanece desconocido y casi proscrito.

Parece que se quiere entender a toda costa lo difícil de los otros por no encararnos con el estudio de lo que nos es más accesible y sin embargo más oscuro.

Puede ser con razón. Paradiso, del escritor cubano José Lezama Lima, está considerada como la novela más críptica que se ha escrito en español. Abriendo cualquiera de sus páginas al azar es asunto seguro que no nos quedemos con más impresión de la de estar atisbando una escena poderosa e inquietante por el ojo de una cerradura. Nos convertimos así en espías de la obra.

Todo está causado por la conjunción de una de las mentes literarias más brillantes de la literatura, poseedora de un caudal de conocimientos abrumador y la elaboración de un lenguaje brillante y mestizo generado en un mundo interior único.

Parece que la novela es en gran parte biográfica y relata hechos, gestas y antecedentes de la familia del propio escritor que se convierten, por medio de la utilización del artefacto literario, en una gran epopeya, nunca suficientemente considerada por nuestras Academias.

Pocas personas como su hermana Eloísa pueden penetrar el velo y le dejamos a ella la palabra y la explicación: “Paradiso es novela ejemplificadora para un estudio estructuralista: la interrelación entre genotexto, significado o contexto y el fenotexto, significante o texto, conducen a una dicotomía de lo real y alegórico en la novela.”

El propio escritor había contestado cuando se le preguntó que era su novela “Es mi madre, mi familia, la amistad en lo que significa de reto religioso (la apertura del compás, la amistad) y después la presencia de Oppiano Licario, que es una especie de doctor Fausto, de ente tibetano… el Eros de la absoluta lejanía, donde se confunden lo real y lo irreal en ideal lontananza.”

Que nadie se asuste ante estos comentarios porque es inútil iniciar con terror la lectura de esta obra importante. Debe acometerse tenuemente, poco a poco y con voluntad de continuar la lectura, quizás, para siempre; consultando introducciones y diccionarios como si fuesen oráculos. Dejará un poso de español crecido y los destellos de un ingenio único.

Lezama Lima intentó un sistema poético del mundo que sustituyera a las religiones, fue conversador sin parangón y poseedor de un vocabulario inmenso.

Los títulos de alguna de sus otras obras, son, por si mismos, haikus exquisitos. Hablo porque quiero hacerlo, de La cantidad hechizada, de Enemigo Rumor o de Fragmentos a su Imán.

Fue un genio y utilizó una escritura iniciática que solo podemos arañar.

Calificación: Obra maestra indiscutible

Tipo de lector: Atrevidos, intensos y voluntariosos.

Tipo de lectura: Extraordinariamente compleja.

Argumento: Oscuro

Personajes: Inquietantes y misteriosos.

¿Dónde puede leerse?: En absoluta concentración

¿Dónde encontrarlo?: Pídelo en tu librería habitual.


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