jun 27 2010

Tierra virgen

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Alberto Vázquez-Figueroa escribe muy mal. Cuenta historias que deja sin resolver. Siempre. Para mí es un misterio esto de publicar basura y que la compren.
Intenta Vázquez-Figueroa mostrarse accesible desde su lenguaje y lo que consigue es un montón de páginas (qué pena de libros) llenas de garrapatas. A decir verdad, sus novelas, en general, y esta Tierra Virgen en particular, son una enorme y monstruosa garrapata. Esta va de la destrucción de la selva amazónica. Es decir, va de cómo talan árboles sin compasión para publicar novelas como este bodrio. Una tribu, un americano arrepentido por las barbaridades cometidas en la guerra, una enorme mina de cobre, un negocio destructor y conflictos que van apareciendo a medida que la novela avanza. Todo ello contado del mismo modo que lo haría mi madre a una vecina. Muy clarito, pero inservible para la literatura. Por si fuera poco, el final de la novela es de esos que un autor (carente de capacidad de fabulación) se saca de la manga para cerrar el asunto, cobrar el adelanto y comenzar con la siguiente idiotez que se le pasa por la cabeza. Una pena.
Tanto papel desperdiciado para tan poca cosa sí que sensibiliza con la tragedia del amazonas. Gracias Alberto, gracias.

Calificación: Lamentable.

Tipo de Lector: Mejor no intentarlo.

Tipo de lectura: Aburrida. Inservible.

Sobra todo.

¿Dónde puede leerse? Pues no se me ocurre nada. De verdad.

¿Dónde puede comprarse? Pues en cualquier sitio. Pero no se gaste el dinero. En serio.


jun 27 2010

Beato de Liébana, Manuscritos iluminados

Artículo escrito por: Augusto Prieto

En torno al año 776, en el valle de Liébana, en las Asturias de Santillana, apartado del mundo en el monasterio de Santo Toribio, un monje del que sabemos poco más que su nombre, Beato, realiza una interpretación del Apocalipsis.

En esa cristiandad acosada por los musulmanes, con las poblaciones refugiadas detrás de las montañas, comienza a extenderse una intuición que marcará los siglos siguientes, la del advenimiento del fin del mundo, cuando se cuente el milenio del nacimiento del profeta.

Urge, pues, acercarse a la visión que Juan tuvo en Patmos, turbadora y misteriosa. Prepararse para los acontecimientos prodigiosos que marcarán el fin de los tiempos.

Los monasterios de los pequeños reinos cristianos peninsulares, se apresuran en obtener copias y la tradición se mantendrá durante cerca de cuatrocientos años.

Hoy existen veintiséis, de algunas solo se conservan fragmentos. Están consideradas obras cumbres de la miniatura medieval. Las conocemos como beatos y son tesoros de las bibliotecas que los custodian, sea en Madrid o El Escorial, Paris, Londres, Nueva York, Méjico y Lisboa. Archivos eclesiásticos albergan los ejemplares destacados de Gerona, el Burgo de Osma y la Seo de Urgell.

En este ensayo, el profesor Joaquín Yaiza Luaces analiza y compara los manuscritos, establece las distintas tradiciones o familias que dieron lugar a imágenes bellísimas de una fuerza simbólica intensa y aterradora. Nos informa del contexto histórico que hizo surgir estas obras maestras y pervivir en el tiempo, mientras analiza con atención la organización de los diferentes beatos y sus ciclos iconográficos.

Imágenes que participan de la tradición mozárabe y están desplegadas en viñetas para que fueran comprensibles para aquellos que no sabían leer.

Las ediciones de Moleiro, calificado para facsimilar muchos de los originales, son elegantes y cuidadas. Las fotografías son muchas y de gran calidad. El libro hace un regalo excepcional.

Calificación: Muy bueno.

Tipo de lector: Cualquiera interesado en los códices miniados. Historiadores.

Tipo de lectura: Asequible.

¿Dónde puede leerse?: En la sala de estudio.

¿Dónde encontrarlo?: www.moleiro.com