Rebecca

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Escalofriante y terrorífica novela gótica de la bella e inquietante escritora inglesa Daphne Du Maurier, adaptada al cine por Alfred Hitchcock, a quién también se debe su éxito editorial. Se trata de una novela que se reconcilia con la clave misteriosa de contar historias subyugantes, que más tarde heredaría el género negro, para sí mismas. El relato se cuenta como un recuerdo de Catherine de Winter hacia Manderlay, la mansión inglesa donde transcurre la peripecia y de la que es dueño Maxim, un aristocrático hombre de negocios, en cuya vida habita el fantasma de su ex mujer, Rebecca, hundida presuntamente cerca del acantilado al que da la mansión, una casa llena de criados y donde acuden vecinos y familiares para conocer a la nueva esposa de Maxim, una mujer, la protagonista-narradora, a la que conoció en unas vacaciones de lujo en Montecarlo y que se presentó a sí misma como chica de compañía. Con sólo estas dos pinceladas, Du Maurier define a sus dos personajes a la perfección; él, un solitario que presuntamente paga por tener compañía; ella, una mujer de alto standing que se casa con tal de abandonar una vida que no le debe ser muy grata, pero de la que gracias a la criada Danvers, no termina de salir.

Contada con riqueza expresiva y haciendo ver cómo desde el principio ella se siente ciertamente incómoda, Rebecca logra conciliar el realismo de la trama policial con elementos psicológicos realmente perturbadores; lejos de que, después de una presentación coherente que nos introduzca debidamente en los detalles, la cosa decaiga, nos encontramos con casi 500 páginas de inquietud, suspense y acción trepidante.

La sensación simultánea de claustrofobia y agorafobia creadas resultan espectacularmente eficaces y concienzudamente prolijas.

Calificación: Extraordinaria.

Tipo de lector: Aficionado al género gótico o de terror. También apto para los que simplemente busquen entretenerse.

Tipo de lectura: De gran riqueza léxica y, a la vez, accesible.

Argumento: Pasiones o temores de una muchacha a la que se vuelve todo en contra (no lo duden, la omisión es también un delito, en este sentido es una obra modernísima). No sobran páginas.

Personajes: No sólo bien definidos, sino al servicio de la trama.

¿Dónde puede leerse? Con la tele sin voz, viendo “Ricas y famosas”.


Comentarios cerrados.