jun 22 2010

Hijos de la ira

Artículo escrito por: Carmen Neke

Dámaso Alonso escribió lo siguiente sobre Hijos de la ira (1944):

He dicho varias veces que Hijos de la ira es un libro de protesta escrito cuando en España nadie protestaba. Protesta, ¿contra qué? Contra todo. Es inútil quererlo considerar como una protesta especial contra determinados hechos contemporáneos. Es mucho más amplia: es una protesta universal, cósmica, que incluye, claro está, todas esas iras parciales. Pero toda la ira del poeta se sume de vez en cuando en un remanso de ternura.

Los poemas de este libro son un grito de revulsión del autor. Contra el mundo, contra Dios (ese Dios al que tanto ama, a quien se dirige constantemente sin recibir respuesta), contra los hombres. Y sobre todo contra sí mismo, contra ese ser de 45 años dentro del cual se encuentra encerrado y con el que no consigue identificarse. El poeta se siente exactamente igual que su famosa “Mujer con alcuza”, que se despierta en ese tren que no va a ninguna parte y descubre que está sola:

Y esta mujer se ha despertado en la noche,
y estaba sola,
y ha mirado a su alrededor,
y estaba sola,
y ha comenzado a correr por los pasillos del tren,
de un vagón a otro,
y estaba sola,
y ha buscado al revisor, a los mozos del tren,
a algún empleado,
a algún mendigo que viajara oculto bajo un asiento,
y estaba sola,
y ha gritado en la oscuridad,
y estaba sola,
y ha preguntado en la oscuridad,
y estaba sola,
y ha preguntado
quién conducía,
quién movía aquel horrible tren.
Y no le ha contestado nadie,
porque estaba sola,
porque estaba sola.
Y ha seguido días y días,
loca, frenética,
en el enorme tren vacío,
donde no va nadie,
que no conduce nadie.

Uno de mis poemas favoritos del libro es el titulado “Hombre”. Aquí don Dámaso no puede esconder su vena gongorina (dicen los rumores que el joven Dámaso era ya capaz de recitar de memoria la Soledad Primera de Góngora). El vocabulario extraño y arcaico que utiliza sirve para dar una enorme sonoridad expresiva al lenguaje del poema.

Hombre,
garrula tolvanera
entre la torre y el azul redondo
vencejo de una tarde, algarabia
desierta de un verano.

Hombre, borrado en la expresión, disuelto
en ademan; sólo flautín bardaje,
sólo terca trompeta,
híspida en el solar contra las tapias.

Hombre,
melancólico grito
¡oh solitario y triste
garlador! ¿Dices algo, tienes algo
que decir a los hombres o a los cielos?
¿Y no es esa amargura
de tu grito, la densa pesadilla
del monólogo eterno y sin respuesta?

Hombre,
cárabo de tu angustia,
agüero de tus dìas
esteriles, ¿qué aullas, can, qué gimes?
¿Se te ha perdido el amo?

No: se ha muerto.
¡Se te ha podrido el amo en noches hondas,
y apenas sólo es ya polvo de estrellas!
Deja, deja ese grito,
ese inùtil plañir, sin eco, en vano.
Porque nadie te oirá. Solo. Estas solo.

Calificación: Demoledor.

Tipo de lector: Que sepa que la poesía va mucho más allá del canto al amor romántico.

Tipo de lectura: De una sinceridad moral desgarradora.

No le sobra ni un solo verso, por muy largo que sean a veces los poemas.

¿Dónde puede leerse? En el metro de Madrid. O en el Retiro, si tienes un día bueno.


jun 22 2010

Ellas matan mejor

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Quien crea que matar a alguien del sexo contrario es patrimonio de los varones, debería echar un vistazo al libro Ellas matan mejor, escrito por el periodista Francisco Pérez-Abellán, que recoge cincuenta crímenes cometidos por mujeres de muy distinto estatus social y formación.

El libro no pasa de ser una recopilación de algunos asesinatos que conmocionaron la opinión pública en algún momento, durante el pasado siglo XX. En el libro se hace una clasificación de las asesinas en función del móvil que llevaron a esas mujeres a matar: Las ambiciosas/codiciosas, las enamoradas, las envenenadoras, las aterrorizadas/acosadas, las extraviadas/enajenadas.

El libro recoge lo curioso o morboso que estos asesinatos pudieron tener en su momento. Comienza con un prólogo escrito por el autor donde, contraviniendo los más elementales principios de coherencia y de creer en el trabajo de uno mismo, parece disculparse por estar escribiendo un libro en el que se pone de manifiesto que las mujeres, no sólo matan, sino que cuando lo hacen, lo hacen incluso mejor que los hombres. Y es que el periodista, en este punto del libro, se la coge con papel de fumar,  pues para colocar su libro entre los lectores, sin que se le tache de machista, siente la necesidad de dejar claro que detesta la llamada violencia machista y decir, cuando no hace falta, que en ocasiones las mujeres matan para liberarse del yugo del que la maltrata. Este alegato está de más porque creo que nada tiene que ver con el contenido del libro. Sólo por eso deberíamos dar carpetazo y cerrar el libro. Necesitar justificación por lo que se escribe me parece muy lamentable. Sin embargo, lo cierto es que el libro es curioso, así que siempre podemos optar por saltarnos el prólogo patético del autor y entrar en materia.

Entrados en harina, el libro relata cómo lo asesinatos cometidos por los varones acostumbran a ser brutales y salvajes  mientras que los cometidos por mujeres son más astutos, llegando a afirmar que las mujeres, las asesinas, tiene  un talento especial para el crimen.

En esta recopilación de asesinas encontrarán la historia de Sara Díez Rivas, la diabólica de Avilés (1982), una mujer casada con un italiano con el que tenía dos hijos, que consiguió convencer a sus dos amantes (el pichón y el guapo) para eliminar a su marido acaudalado. Entre los tres lo mataron y lo hicieron desaparecer. Transcurrido un año de la desaparición del italiano, la Guardia Civil encontró sus restos en un pozo al que tuvieron que acceder con equipos especiales. Fueron detenidos cuando “el guapo” delató al resto, si bien “el pichón” antes de su detención ya acostumbraba a fanfarronear de la muerte del italiano.

Podrán encontrar también la historia de María Victoria Alonso, asesina de niñas (1964).Como el propio autor narra, una madre puede llegar a ser el peor enemigo de los niños, cuando una mente perturbada, combate el reiterado nacimiento de niñas en su matrimonio con el asesinato de las mismas. La perfección en sus asesinatos habría hecho que, en condiciones normales, jamás se descubriera la verdad.

Tienen 48 historias más. Si se animan ahí las tienen.

 Calificación: Morboso

Tipo de lector: Uno curioso

Tipo de lectura: Facilona

Argumento: El relato de la historia de 50 asesinas.

Donde leerse: Atrincherados en su casa, o lejos de ella según esté la cosa.

Donde adquirirse: En cualquier librería.


jun 22 2010

El dios de la Lluvia llora sobre México

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

El dios de la Lluvia llora sobre México es una novela escrita por el novelista húngaro Laszlo Passuth. En ella se relata la conquista de México por parte de Hernán Cortes y sus hombres con un excelente rigor histórico además de la compleja personalidad de Moctezuma.

Debo decir que esta novela, deliciosamente escrita, engancha desde la primera de sus líneas incluso a aquellos a los que no les gusta la novela histórica. Passuth combina con una auténtica maestría los datos históricos, con los arqueológicos y con ello consigue transportarnos a uno de los momentos más fascinantes del descubrimiento del Nuevo Mundo.

Esta novela que es magnífica, narra los hechos históricos con absoluto detalle y realismo, utilizando un lenguaje muy sencillo. Es cierto que ensalza la figura de Hernán Cortés  mostrándolo como un gran guerrero y señor, pero la novela no olvida mostrarnos la faceta más humana de este personaje histórico. Muestra tanto las virtudes de un pueblo como todas sus miserias. Uno puede acercarse a la extrañeza que debieron sentir uno y otro pueblo (el azteca y el español), cuando cruzaron sus designios.

Por último, como curiosidad, les diré que una hija de Moctezuma, Xipahuatzin, se casó con Joan IV Grau y Ribó, barón de Toloriu, que  participó en la conquista de México como capitán de las fuerzas de Fernando de Aragón, Señor de Cortés. Xipahuatzin Moctezuma al cristianizarse tomó el nombre de María. Tuvieron un hijo, Joan Pere de Grau-Moctezuma, barón de Toloriu y emperador legítimo de México, el cual fue bautizado el 17 de mayo de 1536 en la parroquia de Sant Jaume de Toloriu. Los restos de la princesa azteca descansan en este enclave catalán, Toloriu, en el partido de la Seu D’Urgell (Lleida). Esto no lo pueden leer en la novela de Passuth pero ya se lo cuento yo, para que ustedes lo sepan y, cuando tengan tiempo pasen por esas tierras enclavadas en uno de los lugares más maravillosos de la Cerdanya leridana y visiten la tumba de la princesa.

Calificación: Muy bueno

Tipo de lector: Cualquiera

Tipo de lectura: Amena y sencilla

Argumento: La conquista de México y las andanzas de Hernán Cortés y sus hombres.

¿Dónde puede leerse? Hacerlo en Toloriu ya sería un lujo, pero léanlo donde les apetezca.

¿Dónde encontrarlo? En su librería habitual, es todo un clásico de la novela histórica.