jun 17 2010

La busca

Artículo escrito por: Carmen Neke

La busca de Pío Baroja es el primer libro de la trilogía La lucha por la vida. El título proviene de la obra de Darwin, y la observación que hace Baroja de los ambientes populares madrileños es puramente darwinista: describe las diferentes especies que se mueven por esos ambientes, su adaptación a las circunstancias adversas, sus diferentes maneras de sobrevivir. También sus relaciones personales, sus sentimientos, su carácter. Y estas descripciones no están desprovistas de simpatía e interés: pero son totalmente amorales e inhumanas, en el sentido más literal de estos términos. No se juzga si las acciones de los personajes son moralmente correctas o no, no se hace crítica social ni se denuncian las injusticias. Solamente se hace una descripción zoológica de la fauna humana que puebla el Madrid de principios del siglo XX. Es, pues, una novela esencialmente moderna, con la misma temática que las obras costumbristas del XIX pero con una intencionalidad y un estilo radicalmente diferentes.

Baroja se aleja radicalmente del naturalismo y el determinismo: no estamos marcados por el ambiente en el que nacemos, todo el mundo depende de sus propias cualidades y capacidades de adaptación para triunfar o fracasar en la vida. Y no me parece, como se afirma tantas veces, que “La busca” narre el proceso de degradación de Manuel: el protagonista entra en contacto con todo tipo de ambientes, tiene influencias buenas y malas, pero el párrafo final es sorprendentemente positivo e incluso diría optimista:

Aquella transición del bullicio febril de la noche a la actividad serena y tranquila de la mañana hizo pensar a Manuel largamente. Comprendía que eran las de los noctámbulos y las de los trabajadores vidas paralelas que no llegaban ni un momento a encontrarse. Para los unos, el placer, el vicio, y la noche; para los otros, el trabajo, la fatiga, el sol. Y pensaba también que él debía de ser de éstos, de los que trabajan al sol, no de los que buscan el placer en la sombra.

Manuel se encuentra en la encrucijada de elegir entre el bien y el mal, y elige el camino del bien. O al menos eso cree él, que aún le quedan dos libros por los que circular y demostrar lo firme de sus convicciones, y no siempre será tan fácil. Pero esa es otra historia.

Calificación: Interesante.

Tipo de lector: que no necesite edulcorantes en sus lecturas.

Tipo de lectura: sorprendentemente ligera, a pesar de la temática tan oscura.

Argumento: como ya dice el título de la trilogía, la lucha por la vida. O más específicamente y según la solapa del libro, la llegada a Madrid de Manuel Alcázar desde el medio rural, sus diversos trabajos y sus tímidas incursiones en el camino de la delincuencia, mezclado con gente de vida oscura, pícaros y hampones, en pugna con sus aspiraciones a una vida decorosa.

Personajes: variopintos y muy bien dibujados, con páginas del más puro estilo picaresco.

¿Dónde puede leerse? Es un buen libro para amenizar colas y salas de espera de todo tipo.


jun 17 2010

Renacer en un verso

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Alberto Pacheco Modino murió siendo muy joven. Hace un puñado de meses. Pero tuvo tiempo para dejarnos un libro de poemas (incluye algunos textos en prosa) entrañable. Es seguro que técnicamente no sea perfecto, es muy posible. Sin embargo, es un libro que rebosa juventud. ¿Qué significa eso? Cualquier muchacho, o cualquiera que lo haya sido y siga viviendo, se verá reflejado en cada verso. Amores imposibles, desamores, amistad y gestos ante una luna llena que parece sujetar lo narrado. Por supuesto, la paradoja de una vida intensa y por llegar que se trunca de un día para otro.

La poesía de Alberto Pacheco es trasparente. Sabía lo que quería decir y lo hacía con pulcritud y certeza. Con la tranquilidad de la palabra adecuada. Con la honestidad del joven que necesita un anclaje al mundo y lo encuentra en la poesía. Por ejemplo, sólo un jovencito se atrevería a decir ella se esconde en una palabra para expresar el miedo a la soledad, el reproche interior por dejar escapar un amor. En una palabra. Sí, porque las cosas lo suelen hacer aunque, a veces, no queramos entenderlo.

El libro es muy difícil de encontrar en librerías. Algunas bibliotecas sí lo tienen. Lo mejor es pedirlo a través de la editorial Manakel.

Calificación: Entrañable.

Tipo de lector: Cualquiera dispuesto a disfrutar con la frescura de una pluma que no busca grandes alardes sino sobrevivir a toda costa.

Tipo de lectura: Amable.

¿Dónde puede leerse?: Cualquier sitio es bueno aunque a la orilla del mar se siente cada movimiento del autor.

¿Dónde puede encontrarse?: Por encargo, en la editorial.


jun 17 2010

Celos, amor y muerte. Tragedias y Pasiones del Toreo

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Siempre he sentido curiosidad por lo que debe pensar o sentir un torero. Me parece que deben ser tipos muy especiales. No discuto sobre la llamada Fiesta Nacional, no entiendo ni jota de ella, pero no deja de parecerme una cuestión curiosa, obviamente no exenta de polémica. Con toda seguridad no he podido sustraerme a lo que en su momento dijo Cansinos-Assen: “las corridas de toros, con su atractivo erótico y trágico forman parte de un complejo místico y cruel”.

Por aquello de matar la curiosidad me acerqué a un libro escrito por el periodista Julián García Candau, titulado “Celos, amor y muerte. Tragedias y Pasiones del  Toreo”. Debo decir que el libro en cuestión me pareció tan curioso que no pude resistir a leerlo de un tirón, de cabo a rabo. 

Desde el inicio, el periodista nos explica que el torero es un héroe popular que, por lo general, escapa de una vida de miseria y que, al entrar en juego con la muerte,  se convierte en lo que él denomina un personaje mitológico. De los toreros, de sus vidas, de su presunta incultura, sus portentosas vidas sentimentales, su lance a un mundo social al que acceden a través de un espíritu despierto y un infinito afán de superación, se han escrito innumerables artículos y libros.

La diferencia del libro de García Candau estriba en que nos relata, no sólo el color rosa de las tardes de gloria que viven los toreros, sino también los momentos de sombra, los dramáticos atardeceres y trágicas noches. Nos relata  sus infortunios y nos evidencia dos hechos que el mismo autor califica de siniestra coincidencia: el fracaso de muchos matrimonios entre toreros y artistas y la sucesión de muertes de toreros en el mes de mayo.

En el libro encontrarán la historia de “El Tragabuches” (José Ulloa), torero con una de las historias más novelesca del entorno taurino.  Se dice de él que en aquellos años (sobre 1820) vivía más del contrabando que de los toros. Que se casó con una bailaora llamada María “La nena” con la que compartió un negocio de compraventa ilegal. El descubrimiento del amante de su mujer (la esposa al sentirse descubierta escondió a su amante en una tinaja de agua y fue descubierto por el torero), propició su muerte de un certero golpe de faca, un golpe de descabello. Tras terminar con la vida del amante, cogió a la esposa infiel y la lanzó por el balcón. Antes de salir huyendo, colocó las ropas de la esposa para que sus piernas desnudas quedaran cubiertas. Se unió a una banda de forajidos que terminaron todos ejecutados. Sin embargo de “Tragabuches” nunca más se supo, desapareció sin dejar rastro.

Encontrarán la imposible historia de amor entre Juanito Belmonte  (hijo natural de Juan Belmonte) y Celia Gámez. Torero y  una estrella de la revista, diez años mayor que él, circunstancia insuperable para Celia Gámez quien llegó a decir “nos amamos intensamente. Un amor sincero y profundo. Nunca amé tanto a un hombre”. No llegaron a casarse jamás.

O la Historia de Manolete, “el ídolo que no fue feliz”. El famosísimo torero que, en la década de los 40, se convirtió en un ídolo nacional, homenajeado por la intelectualidad del momento (José María Alfaro, Agustín de Foxá, entre otros), en el restaurante Lhardy de Madrid (aún existe hoy en día) y elevándolo a figura afecta al régimen franquista. Cualquier cuestión de Manolete se convertía en un asunto nacional. De la leyenda sobre Manolete forma parte la penicilina, la tuberculosis y los amores con la actriz Lupe Sino (de quien se especulaba era mejicana cuando, en realidad, era española). Se dice que Álvaro Domecq impidió la boda in articulo mortis, la tarde que Islero (el quinto toro de la tarde. A saber dónde quedó  aquello de “no hay quinto malo”) lo corneó dejándole herido de muerte.

Un libro ilustrado con fotografías de la época, que me parece toda una curiosidad, tanto para los taurinos como para los que no lo son, pues hay una realidad que no podemos negar, los toros han tenido una importante presencia en el panorama nacional.

 Calificación: Una curiosidad.

Tipo de lectura: Sencilla y muy entretenida.

Tipo de lector: Cualquiera que no tenga prejuicios a la hora de leer temas relacionados con los pitones y lo que representan.

Argumentos: Retazos de la historia de diversos toreros y, en especial, su vida afectiva.

¿Dónde leerse?: En una terracita de verano saboreando un oloroso y un buen guiso de rabo de toro.

¿Dónde puede comprarse? En algunas librerías de lance.