El juego de la lógica

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Ensayo matemático y filosófico de Charles Dodgson, el británico también conocido como Lewis Carroll, autor de Alicia en el País de las Maravillas, supone una introducción al otro tipo de vida que llevó el autor, pues muchos dicen que mientras pergeñaba el mundo absurdo de su propia literatura, el tipo llevaba una vida, por las mañanas, de lo más ordenada como profesor de Matemáticas. Ya en la propia concepción de la obra se nos advierte de cómo esa obsesión por tenerlo todo calculado es de por sí exasperante y lleva al autor a querer sistematizar de tal modo toda realidad, incluso la más emocional, que sus teorías suenan muchas veces demasiado disparatadas, si bien científicamente apropiadas a sus propios esquemas. Hay lucidez y complejidad en el mundo eidético de este autor y en este caso se recomienda no tomar a la ligera lo que dice, si bien tampoco seguir sus indicaciones ad peddem litterae ante un método de cálculo que sigue las indicaciones de Henderson o Kirk hasta el delirio; la oportunidad por la que la lógica no lo define todo queda encubierta en casos de método como el simbólico y existe un esfuerzo más que aparente por dividir las lecciones entre lo abstracto de las fórmulas, los diagramas, subíndices y sorites y convertirlos en ejemplos concretos a través de proposiciones y conclusiones en el estudio que va más allá del silogismo de Aristóteles.

Termina estudiando dos interesantes ejemplos de paradoja en torno a un caso por el que los dueños de una peluquería discuten, a partir de la hipótesis de que dos empleados no están allí en ese momento, cómo un tercero sí debe estar y también con la reflexión extemporánea que una tortuga le plantea al guerrero griego Aquiles, en torno a la homogeneización de todo lo que en sí mismo es heterogéneo.

Calificación: Interesante, pero extenuante.

Tipo de lector: Especializado. Uno puede leerlo en otra clave, pero debe necesariamente estar interesado en la lógica filosófica y matemática.

Tipo de lectura: Difícil, pero gratificante.

Argumento: Si A no es B, y B no es C, ¿qué coño es C?

Personajes: El lector volviéndose loco, intentando descifrar.

¿Dónde puede leerse? En su escritorio, tomando notas, pero sabiendo cerrarlo a tiempo.


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