Viajes por el África Occidental

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Mary Kingsley era tremenda. Era tozuda e intensa.

Sus primeros treinta años de vida, que pasó encerrada en su casa de Londres leyendo, fueron decisivos para la formación de su carácter. Aprendió a leer sola y a la muerte de su padre se embarcó para África a completar un libro que él había dejado inconcluso sobre fetiches religiosos y sacrificios rituales en las sociedades primitivas. Así como se lo cuento. Sin más.

A este primer viaje sucedió un segundo del que este relato es la crónica.

Mary se presenta entre los caníbales fang después de recorrer en canoa en río Ogowé vestida de negro como estricta gobernanta, con enaguas y corsé de ballenas, se enfrenta con ellos a gritos y después se sienta a tomar el té. Era la primera mujer blanca que había llegado hasta allí.

“Vaya, otra maldita ciénaga” se dice a sí misma cuando va camino del poblado de Egaja, “un lugar de terrible y diabólica reputación entre los blancos y entre los nativos del Congo francés” y la emprende con los cocodrilos a golpes de sombrilla. Nada se le pone por delante, escala montañas a donde no había subido nadie, penetra en las selvas y atraviesa los pantanos a nado ante el estupor de sus porteadores que no pueden más, y se pasa el viaje como buena británica criticando todo y a todos, por ignorantes, por insolentes, por caníbales y por salvajes.

En todo ello hay el atisbo de una mentalidad empírica y moderna como cuando escribe: “Lo peor que le puede ocurrir a un africano es que llegue alguien y le diga, venga, voy a civilizarte.”

El relato de las peripecias y la mala leche que la ayudó a llegar a donde quiso recorren cada párrafo de esta memoria que de alguna manera podría ser el antónimo de la novela de Conrad.

El relato de viajes desternillante de una dama inglesa que se pasea por el Corazon de las Tinieblas como si estuviera en Kensington Park.

Calificación: Inaudito.

Tipo de lector: Cualquiera.

Tipo de lectura: Amena y divertida.

Argumento: La narración del viaje.

¿Dónde puede leerse?: Antes de viajar a África para relativizar la mirada.

¿Dónde encontrarlo?: En tu librería de viajes o en www.orixa.com


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