La danza del vientre

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Existen muchas teorías sobre cuál es el origen de la Danza del Vientre. Algunas dicen que provine del norte de África, otras del antiguo Egipto, otras lo sitúan en oriente medio y su expansión por el mundo gracias a las migraciones del pueblo gitano e incluso indio.

Por lo general, se asocia la Danza del vientre con los cabarets y con un baile destinado a la seducción de los varones. Sin embargo, nada más lejos de la realidad. La danza del vientre nació para ser interpretada entre mujeres. Se bailaba en las zenanas (aquellas zonas de las casas que estaban reservadas para las mujeres y sus séquitos). Hacerlo de esta manera garantizaba que la mujer “honrada” no fuera  vista por nadie que no fuerza su marido, su familia o sus amigas. Esta costumbre fue extendiéndose a la India y, en consecuencia, también las actividades que en ellas se celebraban, entre ellas la danza del vientre.

En occidente se introdujo esa moda hacia finales del siglo XIX. Sin embargo se asoció a mujeres de moral dudosa, pues se bailaba en cabarets y otros espectáculos dirigidos a los varones.

En la danza del vientre los movimientos son suaves, ondulantes y fluidos, en los que deben coordinarse las diferentes partes del cuerpo, moviéndose a distintos ritmos. La atención se centra básicamente en la cadera y el vientre. El tipo de movimientos tiene diferentes significados.

Como curiosidad poner de manifiesto que existen distintos estudios que muestran que este ejercicio muy beneficioso desde un punto de vista físico y psíquico. De eso pueden estar seguros, pues una que se resiste a pocas cosas, también ha hecho sus pinitos en esto de la danza del vientre y puedo asegurarles que tras una sesión de danza del vientre, las endorfinas se ponen por las nubes y el ánimo mejora que es una barbaridad, amén  de adquirir una flexibilidad espectacular. Por otro lado, algunos médicos lo recomiendan a sus pacientes para recuperarse del parto, así como preparación para el mismo, ya que los movimientos fortalecen y aportan tono muscular a la zona pélvica.

Hoy en día, el tema de las danzas orientales, como todo lo exótico, se ha puesto de moda y es posible encontrar cientos de lugares en los que se imparte cursos y talleres para aprender a  bailar la danza del vientre. Sin embargo, hay que reconocer que requiere cierta práctica y cierta técnica, y que lo mejor es que se pueda practicar con cierta tranquilidad, aprendiendo los movimientos sin la tensión que el “directo” genera. Para ello es ideal el libro La danza del vientre de Dolphina, una bailarina profesional de Danza del vientre además de muchas otras cosas. En su libro explica qué es la danza del vientre y explica con una claridad meridiana cuales son cada uno de los movimientos que habitualmente se ejercitan.

Es un libro curioso con el que iniciarse en esta danza sin que parezcan patos mareados.

Calificación: Instructivo.

Tipo de lector: Cualquiera. A las señoras que quieran introducirse en el mundo de la danza del vientre.

Tipo de lectura: Sencilla en sus explicaciones y fácil de seguir gracias a las fotografías que marcan los movimientos.

Argumento:  La danza del vientre.

Personajes: Dolphina y sus amigas.


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