jun 7 2010

El Vellocino de oro

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Con un gran acierto, Robert Graves, autor de la célebre saga sobre el emperador Claudio, nos acerca al mito de los argonautas que viajaron con Jasón hacia oriente en busca del vellocino de oro.

Es una narración apasionante que cuenta ya con tres mil años y se lee con gran placer, porque el autor ha recogido las distintas versiones de las fuentes clásicas, sobre todo Píndaro, Apolonio de Rodas y Valerio Flaco y ha construido con ellas una novela histórica que funde todos los fragmentos de la leyenda y los unifica. Utiliza además un leguaje cercano y exacto.

La expedición de la nave Argos hasta el país de Cólquide y su regreso a través del Mediterráneo con el vellocino y la princesa Medea, era considerada por los griegos como una historia verdadera y hoy la leemos como una novela de aventuras.

Sus protagonistas son legendarios y engendraron ciclos propios, porque en el barco viajaban Hércules, Orfeo el músico, los divinos dioscuros Castor y Polux y también Peleo, padre de Aquiles entre otros ilustres navegantes.

La narración es parte de la historia de Europa y su conocimiento, imprescindible para entender el arte occidental. Con esta versión se mantiene viva.

Graves la divide en capítulos y la acompaña de un breve ensayo sobre la leyenda y las fuentes utilizadas y también con una tabla genealógica y mapas que facilitan el seguimiento del recorrido.

Vale la pena buscar la antigua edición de Edhasa en su colección Narrativas Históricas que se editó una decena de veces a partir de 1983, año en que fue premiada por el Ministerio de Cultura. Porqué es un libro al que se volverá varias veces.

Calificación: Muy Bueno

Tipo de lector: Cualquiera. A los jóvenes les encantará y les acercará al mundo clásico

Tipo de lectura: Sencilla

Argumento: Muy entretenido y aventurero

Personajes: Simpáticos e inmortales

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte

¿Dónde encontrarlo?: Para la edición citada www.iberlibro.com , en tu librería favorita dispondrán, seguro, de ediciones actuales de bolsillo.


jun 7 2010

La Sección

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Si alguien quiere pintar el mundo de color rojo lo puede hacer porque siempre habrá gente que aplauda esa iniciativa. Con ese color o con cualquier otro se puede dibujar una vida, el universo o las aventuras de un hombre durante sus últimos años. Podría servir la combinación más extraña porque suele haber un espectador agradecido para lo que sea. Sin embargo, presentar un cosmos teñido de negro suele acarrear problemas para artista y espectador. Lo negro se parece mucho a un muro, a un tope insuperable.
La sección, relato de Adám Bodor que ha publicado la Editorial Acantilado, presenta eso, un borrón en el universo, un borrón que llamamos mundo, un borrón con manchas que brillan negras sobre otra negritud que envuelve el todo; manchas con forma de personaje. La voz narrativa crea un clima en el que los carámbanos oscurecen su alrededor aunque te digan que reflejan una luz brillante. Todo se acerca al abismo que un espectador quiere evitar y muchos artistas también.He de reconocer que Bodor (autor rumano y perseguido por el régimen de su país en los años cincuenta) nunca me interesó. Son muchos los autores por conocer y nunca le tuve en cuenta al elegir. El librito cayó en mis manos por azar (es decir, necesariamente; ya saben que es lo mismo) mientras buscaba una obra de Dario Fo (Muerte accidental de un anarquista. Ya sabía yo que prestar un libro era perderlo). Paré en la librería antes de regresar a casa y estaba leído cuando bajé del autobús (¿Por qué hay gente que no se ducha nunca?). El relato obliga al lector a plantearse preguntas. Muchas. Profundas. Sin aparente respuesta. Y si eres capaz de contestar alguna de ellas no puedes evitar encontrarte con otra más honda. Te colocan frente a un muro, frente al tope negro que todos tememos por saber que no seremos capaces de sobrepasarlo. Frente a nosotros mismos. Como siempre ocurre si hay literatura de por medio. El relato pasará desapercibido para la mayoría de los lectores. Casi seguro. Si lo leen la conmoción no les permitirá dejar de pensar en lo que puede llegar a brillar un color maldito. El negro. Nosotros. Ahora elijan. O rojo o negro.

Calificación: Muy interesante.

Tipo de lector: Amantes de la buena literatura. Los que siguen creyendo en la ideología como valor fundamental del ser humano.

Tipo de lectura: Muy amable.

Engancha desde el principio.

No le sobra ni una coma.

Argumento: El mundo convertido en una espiral.

Personajes: El Estado.

¿Dónde puede leerse?: Da igual.


jun 7 2010

Fantasmas de Barcelona

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

A menudo, nuestras ciudades, pueblos o incluso barrios, esconden un buen número de anécdotas y de secretos que pocos son los que conocen y que, en ocasiones, se transmiten de unos a otros por el sistema boca-oreja.

Esto es lo que ocurre con el tema de los fantasmas.  Fantasmas de Barcelona es una recopilación histórica de hechos sobrenaturales ocurridos en la ciudad y que la periodista y guionista Sylvia Lagarda-Matas recoge en su última obra escrita.

Un libro de fácil lectura muy recomendable para aquellos que viven en la ciudad de Barcelona, pero también para aquellos que se acerquen a ella para pasar, aunque sea, una corta estancia. En el mismo se recogen historias de fantasmas (esos en forma de espíritu, porque de los otros también los hay, pero esta obrita no trata sobre ellos) y otras cosas extrañas. El acierto del libro radica en que la autora los ha recogido por zonas, barrios, adjuntado un pequeño plano, en el que situar cada uno de los lugares en los que se supone se dio el fenómeno paranormal, de manera que el lector puede, si así lo desea, darse una vuelta por los rincones y lugares que la escritora indica.

Un libro muy entretenido. Si el lector no vive en esta ciudad, jamás ha estado en ella o no piensa hacerlo en la vida, no pasa nada, pues con las historias que en el mismo contienen ya tiene garantizado un buen rato. Encontrarán cosas tan curiosas como que antiguamente los barceloneses creían que la Vía Láctea  era un rio del cielo que las almas de los difuntos tenían que atravesar para poder entrar en la gloria, o que en el actual emplazamiento del castillo de Montjuic existía una cueva en la que habitaba un dragón que poseía siete cabezas y tres colas, o que en el Passeig del Born (actual barrio bohemio y de moda de la ciudad), estaban situadas las horcas preferidas del Tribunal de la Santa Inquisición frente a las cuales se paseaba el fantasma de la horca. Diversas anécdotas que les regalará un buen momento.

Calificación: Curioso

Tipo de lector: Cualquiera al que le gusten las historias misteriosas.

Tipo de lectura: facilona

Argumento: Fantasmas y otras historias espectrales de la ciudad de Barcelona

Donde leerse: En la terraza de cualquier bar.

Donde encontrarlo: En su librería habitual.