Un jardín de placeres terrenales

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

En la estela de lo mejor de Flannery O’Connor está el espíritu de esta novela norteamericana, donde el sueño americano visto desde las profundidades de los campamentos rurales en que apenas se tiene qué llevarse a la boca o donde dormir, condicionan la vida de Clara Walpole, una mujer luchadora hija de padre alcohólico y asesino y madre consentidora, cuyas inquietudes nos son contadas desde una simpatía de la autora por un tipo de vida difícil que le enseñó a forjarse a sí misma, a construir una mirada que tampoco es complaciente, y donde se consigue amar a un padre, a pesar de que éste está a punto de matarla, simplemente porque lo quiere. A poco que uno imagine donde está situada la acción, puede imaginar un paisaje y paisanaje sureños, donde es primordial, la manera paletizada de hablar, así como una imagen machista de la mujer como procreadora, sin apenas más que decir.

Carleton trabaja en la compra-venta de chatarra y ya antes de nacer Clara, sufre un accidente en la nariz tras ser atropellado por un coche y estar a punto de no contarlo. Su esposa ha apostado por amarle de un modo incondicional, pero él es incapaz de obtener resultados, rebajándose cada vez más a su nivel de incompetencia. Carleton se sumerge en el alcohol como anestésico, pero éste le hace regurgitar su lado más violento. Antes de que esto ocurra, su mujer parirá a Clara, lo que para él supondrá una promesa, sin llegar a ser consciente que simplemente es otra boca más que alimentar; la complicidad entre ambos, sólo se deja de explicar cuando Carleton descubre a su hija con un chico, estando a punto de matarlo. A partir de aquí y en vez de posicionarse la acción desde el tópico reproche de la hija, el narrador ve las alucinaciones de un padre que mira a su hija en el altar, no atreviéndose a matarla, pero montando tal numerito en la iglesia, que le cuesta la vida ante tamaña insubordinación a la autoridad.

Calificación: Irregular. Quizás demasiado larga.

Tipo de lector: Si en las primeras 150 páginas le engancha, siga leyendo, si no, olvídela.

Tipo de lectura: Interesante, a veces densa.

Argumento: Vida de Clara Walpole, que podría ser algo así como un vientre lleno de dificultades, desde que nace hasta que muere. Muy decimonónica.

Personajes: Los principales bien definidos, el resto rocambolescos

¿Dónde puede leerse? Cerca de una granja en Arizona.


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