Libro de Jaikus

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Editado con mimo por Bartleby en su colección bilingüe de poesía, y con la traducción y prólogo de Marcos Canteli, supone ésta obra de Jack Kerouak una íntima muestra que sobre el oficio de las palabras tuvo este novelista de la Generación Beat. Descripciones de la naturaleza, de la esencia de las personas que le rodean y de la banalidad del paso del tiempo. Está compuesto el libro con unos primeros haikus (o colecciones de tres versos cortos que siguen una estela propia, a pesar de su influencia oriental) y continúa con cuatro cuadernos de pops (a los que así llama una vez reconoce su autoría, para sentirse más cómodo), cada uno de los cuales se refiere a una estación del año, siendo el primaveral de la desolación, el veraniego dedicado a la carretera, el otoñal por antonomasia a la generación beat y el invernal a Northport (su posible residencia).

Existen entre las piezas algunas metaliterarias, pero digamos que las plantas, los gorriones o las vacas que la pueblan sirven más para hacer juegos de palabras en aras del movimiento. Y es que hay un intento en Kerouak de transubstanciar el yo, con ánimo de olvidarse de él y reconstruirlo; de este modo, la pureza debe surgir de la observación como algo externo, directamente comunicable, que obvia a quién lo escribe. No hay, por tanto, sesudas reflexiones sobre el arte y la intelectualidad, sino imágenes (algunas poderosas, otras no tanto) que se leen agradablemente y recomiendo que de forma pausada, paladeando cada sílaba, pues a pesar de que todo está construido desde la libertad de rima y ritmo, ésta es sólo aparente, por lo que en cada poema, al contenerse algo así como un estado de ánimo deconstruido, una metáfora o una confesión mínima, hay impresión de minuciosidad en su manera de escribir, algo que no extrañará a sus lectores habituales, que como los de Carver o Tess Gallagher, consiguen de la lírica, una prolongación de sus historias o cuentos.

La tormenta,

como Dostoievsky

construye cuando enumera

Calificación: Muy interesante, para amantes de la literatura norteamericana, eso sí en pequeñas dosis.

Tipo de lector: No demasiado exigente; obtendrá mucho a cambio de poco.

Tipo de lectura: Sencilla, desapasionada; la edición bilingüe es ventajosa hasta para neófitos

Argumento: Notas y reflexiones que van desde el apunte del natural hasta la reflexión sobre su propia importancia como género.

Personajes: La yerba, el mulo, el arendajo, la ardilla,… Todos y ninguno.

¿Dónde se puede leer? Tumbado en un prado una noche estrellada.


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