jun 4 2010

A puerta cerrada

Artículo escrito por: Carmen Neke

Esta obra de Jean-Paul Sartre, donde el infierno que se nos pinta como una simple habitación de hotel con tres condenados, dos mujeres y un hombre. En el transcurso de la historia, ellos se van dando cuenta del castigo que les fue asignado: su convivencia.

Este fue mi primer contacto con Sartre, un autor al que siempre había rehuído por parecerme un pedante insoportable. Y no sé cómo sería en la vida real (un pedante insoportable sin duda alguna) pero tengo que reconocerle que sabía escribir. Esta pieza de teatro es soberbia, estupendamente construida y elaborada, y se lee en un suspiro.

“El infierno son los otros”. De tan repetida la frase se ha convertido en algo manido y casi sin sentido; pero aquí tenemos la demostración detallada de cómo una eternidad en la compañía de otras dos personas puede ser peor que cualquier tortura inventada por la Inquisición. Y no por la maldad intrínseca de estas personas, sino por el efecto que sus palabras y acciones pueden tener sobre nosotros. Una idea muy inquietante, me parece.

Calificación: Estremecedor.

Tipo de lector: Tan elitista que quiere haber leído las obras de las que provienen las citas que usa. O más modestamente, cualquiera que aprecie el buen teatro moderno.

Tipo de lectura: Devoradora, tanto activa como pasivamente.

Engancha desde el principio.

No le sobra ni una sola escena.

Argumento: El infierno son los otros.

Personajes: Demasiado humanos, demasiado reconocibles, su destino nos afecta a todos.

¿Dónde puede leerse?: En lugares de gran aglomeración humana: la sala de espera del médico, el metro, la Feria del Libro.


jun 4 2010

Poemas de amor

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Cuidada edición de Linteo, llevada a cabo en su conjunto por Ben Clark, bilingüe y compuesta por casi treinta piezas largas y desgarradas, supone un hallazgo inaudito de lo que supuso el amor para esta mujer atormentada y suicida, mentirosa, sentimental y a la que se le criticó una vena confesional que le daba respiro. No son bellas palabras lo que busca pues, sino metamorfosearse en poema, convertirse en carne de imagen memorable, para borrarse a sí misma desde una negación de todo comportamiento constructivo, abandonándose a las sensaciones, y al dolor que éstas causan.

Hay que decir que este libro es posterior a “Vive o muere” por el que recibió el Pulitzer, y esto se nota fundamentalmente en la existencia de versos más elaborados y prolijos; había adquirido ya aquí Anne Sexton una suerte de confianza con su propia versión y mirada poética, que hoy la hace, si acaso, más lúcida y talentosa, definiendo más a una amante que se enfrenta al cotidiano devenir de sus taras y accidentes sentimentales y físicos (no en balde y como refiere Clark, durante su escritura se cayó por las escaleras de su casa y se hizo una luxación de rodilla que interpreta majestuosamente en “La fractura”, un canto al anti-glamour) que a una pobre loca sin más, con enorme grandeza y hondura dramática.

Se incluye aquí también la célebre “Balada de la masturbadora sola”, preciosa pieza de desamor y soledad, expresada también a través del abandono de lo corpóreo.

Es éste un libro de sensaciones y como tal se debe leer, pues quién no conozca el sexo, la relación entre padres e hijos y la necesidad de cariño injustificada más que desde uno mismo por lo exacerbada, no conoce la vida. Además, se consigue un poemario redondo, pulcro y sincero, en tanto que sus zonas oscuras quedan justificadas por un pálpito único, irrepetible.

SONG FOR A LADY

On the day of breasts and small hips

The window pocked with bad rain,

Rain coming on like a minister,

We coupled, so sane and insane.

We lay like spoons while the sinister

Rain dropped like flies on our lips

And our glad eyes and our small hips.

“The room is so cold with rain”, you said

And you, feminine you, with your flower

Said novenas to my ankles and elbows.

You are a national product and power.

Oh my swan, my drudge, my dear wooly rose,

Even a notary would notarize our bed

As you Knead me and I rise like bread.

Calificación: Extraordinario, eléctrico

Tipo de lector: Dispuesto a abandonarse a las sensaciones del cuerpo y el alma

Tipo de lectura: Intensa, profunda. Se recomienda no atragantarse y leerlo por piezas antes que como una obligación todo entero. No sobran versos.

Argumento: Historias de duelos y quebrantos en torno a la búsqueda de compañía sexual o sentimental.

Personajes: Muchos son elementos de la naturaleza como la pleamar, con más entidad que muchos amantes, maridos e incluso más que ella misma.

¿Dónde puede leerse? Un estado ideal sería algo ebrio, pues permitiría paladearlo junto a un buen bourbon, pero no necesita de estados alterados de la conciencia para ser disfrutado.


jun 4 2010

Confesión de un asesino

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Nunca he comprendido bien la razón por la que alguien compra un libro, lo deja en la estantería y no lo vuelve a coger nunca jamás. ¿Pereza, compra compulsiva o impulsiva (dependerá de cada caso), falta de tiempo para leer “ese” libro? Supongo que sucede como con los papeles en la oficina: cuanto más tiempo en la mesa mayores posibilidades de ser destruido sin que se resuelva el asunto del que trataba (si el que comete el delito es preguntado por ese documento dirá que no sabe nada, negará su existencia y cosas así). A mí me pasa alguna vez que otra. Y me pasa, alguna vez que otra, que un buen día (sin pensarlo mucho) agarro uno de esos ejemplares destinados a ocupar su plaza en la biblioteca aunque sin derecho a ser leído. Esta vez le ha tocado el turno a un librito que compré no sé donde, ni recuerdo porqué, ni recuerdo en qué momento. Confesión de un asesino de Joseph Roth. De este mismo autor leí hace ya muchos años otra de sus novelas: La leyenda del Santo Bebedor. Me dejó muy buen sabor de boca. Seguramente por eso le he dado una oportunidad a su criminal. Bastante accesible a cualquier tipo de lector, una trama muy entretenida y elementos técnicos de lo más interesantes (narrador apoyado, elipsis que dejan en el relato momentos inquietantes y dibujan los perfiles de los personajes con rotundidad desde el silencio del narrador o una elección del campo semántico acertada y sin fisuras). Mi ejemplar llega hasta la página doscientos siete. Acabo de cerrar el libro para hacer un descanso (la vista cansada propia de la edad que no perdona) y he dejado el marcapáginas en la número ciento treinta y seis. Comencé su lectura en la mañana de ayer. Es decir, me lo estoy tragando sin rechistar. No siempre ocurre lo mismo. La mala suerte te hace topar con novelas lamentables, pero esta vez hubo suerte. Lean al señor Roth. Merece la pena.
Calificación: Bueno

Tipo de lector: Cualquiera.

Tipo de lectura: Muy asequible aunque hay cosas que no se deben escapar. Cuidado.

No sobran páginas.

Argumento: Sería una pena que les contase una sola palabra.

Personajes: Muy bien perfilados.

¿Dónde se puede comprar?: Seguro que lo tienen en cualquier librería.


jun 4 2010

Turris Babel

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Gran sabio, conocedor de todas las materias, Athanasius Kircher es uno de los personajes más interesantes del siglo XVII. Escribió numerosas obras que abarcaron los diferentes campos del saber.

Fue jesuita y sus búsquedas prologaron la ilustración porque intentó trascender las cerradas opiniones de su siglo, sin conseguirlo del todo, a causa del peso de las fuentes bíblicas y los dogmas religiosos,  que le impidieron dar un paso definitivo más allá. Porque era incompatible casar la razón con la tradición cristiana. Pero lo intentó y en ese momento tuvo un mérito enorme.

Esta es una de sus obras más singulares, reconstruye la antigua Babilonia y todo lo que hubo en torno a la construcción de la torre de Babel. Analiza las que se consideraban maravillas de mundo antiguo que se ilustran mediante espectaculares grabados: el laberinto, los jardines colgantes de Babilonia, el alcázar de Semíramis.

Pero el grabado más emblemático de todos es, sin duda el que representa a doble página la Torre de Babel, dibujada por Creyl seguramente siguiendo la iconografía de Brueghel el Viejo.

Obra excepcional del grabado del seiscientos.

Kircher realiza complejos cálculos para deducir la altura que llegó a alcanzar el monumento y se extiende, en la última parte del estudio sobre uno de sus temas favoritos, la búsqueda de la lengua común previa a la maldición divina que pretende denominador de los idiomas que se conocían y que el polímata comparó y estudió en profundidad

Turris Babel se imprimió en Amsterdam en la oficina de Janssonius van Waesberg, en formato de gran folio en el año del Señor de 1679. El frontispicio dibujado por Laires, está grabado por Munnichuysen y representa la construcción de la torre bajo la atenta mirada del ojo de Dios.

Si mis informaciones son correctas, no existen traducciones del latín a ninguna lengua.

Calificación: Obra maestra de la bibliofilia.

Tipo de lector: Exquisitos.

Tipo de lectura: Imposible para los que no puedan hacerla en latín.

¿Dónde puede leerse?: En una biblioteca.

¿Dónde encontrarlo?: En una gran biblioteca de referencia o excepcionalmente en anticuarios o subastas internacionales.