jun 3 2010

La Analfabeta

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Agota Kristof es húngara de nacimiento aunque reside en Suiza desde 1956. Posiblemente, es una de las autoras que más me han conmocionado con su literatura. Creo que será difícil que alguna vez más en mi vida me encuentre con algo parecido a El Gran Cuaderno.

Pero ha escrito, además, una pequeña autobiografía verdaderamente interesante. La Analfabeta. Cuenta en ella sus primeros años en Hungría, su paso por un internado catastrófico, el recuerdo de la apisonadora del camarada Stalin, su huida para llegar a Suiza, su tristeza hasta que comienza a conocer el idioma y se hace realidad su sueño: ser escritora. Once pequeños cuadros que explican todo esto.

No dice nada del otro mundo. Lo importante es porqué lo dice. El lenguaje es nuestro mundo y sin él no podemos llegar a encontrarnos con nosotros mismos. Soy de los que piensa que el ser humano puede renunciar a todo excepto a eso, al lenguaje, porque es lo mismo que renunciar a explicarse a sí mismo. Es la muerte. Y en esta pequeña obra Kristof dice eso y lo dice muy bien, desde las entrañas, desde el convencimiento íntimo de haber salvado la vida gracias a las palabras.

Los jóvenes que quieren ser escritores deberían echar un vistazo a La Analfabeta. Los que no quieren serlo, también, para entender mejor qué es lo que se le pasa por la cabeza al escritor además de la trama. Y los que ya lo son, también. No conviene olvidar ni llenar de vanidad cada frase dando la espalda al pasado.

Calificación: Excelente.

Tipo de lector: Todo el mundo.

Tipo de lectura: Agradable.

Argumento: ¿Por qué escribir?

Personajes: Las palabras.

¿Dónde puede leerse?: Son veinte minutos de lectura. Si puede ser tranquilo, mejor.


jun 3 2010

1080 Recetas de cocina

Artículo escrito por: Augusto Prieto

El recetario de cocina de Simone Ortega es curioso porque exige la libre interpretación. Leemos la receta, la entendemos, decidimos que no la vamos  a hacer exactamente así, pero adquirimos una idea certera y general de cómo se tiene que elaborar el plato y este sale bien.

Porque Ortega siempre introduce algún detalle que se nos hace extraño o un ingrediente que nosotros nunca utilizaríamos. Son paradigmáticos sus huevos fritos: primero aconseja como preferible coger dos sartenes pequeñas para hacerlos al mismo tiempo, luego espera intrépida a que salga humo y entonces –y solo entonces- echa con cuidado el huevo que tiene previamente cascado en una taza (en dos suponemos). Nadie que intente seguir la receta al pie de la letra quedará indemne.

Pero sin embargo, la autora repasa todas las preparaciones básicas de la cocina española casera y es utilísima la obra para concebir una noción amplia de su ejecución. No es un libro para principiantes sino más bien para los que tengan alguna soltura en la cocina.

Son muy interesantes, además, las tablas que completan el trabajo con el calendario de productos, evaluación de calorías, cantidades y tiempos de cocción o sugerencias de menús para invitaciones y para todos los días del año, así como trucos, consejos y un epílogo sobre los vinos, básico pero acertado.

Las 1080 recetas son indispensables en el cajón de la cocina, con las tapas convenientemente cubiertas de manchas de grasa y sus páginas intercaladas de recortes de revistas.

Recientemente se publicó una edición con dibujos de Javier Mariscal y fotografías de Jason Lowe, descafeinada, en la que ha metido mano la hija de la escritora. No es el original pero se supone más adecuado a los tiempos.

Simone era alsaciana y nuera de un gran pensador. Usaba el apellido de su marido, editor y fundador del diario El Pais. El libro ha sido traducido al inglés para el mercado anglosajón.

Calificación: Bueno.

Tipo de lector: Cocinitas.

Tipo de lectura: A veces un pelín enrevesada.

¿Dónde puede leerse?: En la cocina, claro.

¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería seguro.


jun 3 2010

Sputnik, Mi Amor

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Lírica novela de amor y desazón del escritor nacido en Kyoto, Haruki Murakami. Narra la vida de un estudiante joven que se enamora a los 22 años de Sumire, una criatura dotada de una extraña rebeldía que le hace abandonar su acomodada vida como profesora en la Facultad de Letras y Artes de Tokio, para vivir en las montañas, fumando como una chimenea, leyendo a Jack Kerouak y escribiendo novelas. Para Sumire, la gente es un mal endémico, lleno de superficialidad y falsas ambiciones, que busca y  no se encuentra; por eso ella decide vivir una existencia nómada donde los libros, la música, la naturaleza y el empeño algo ingenuo de escribir novelas, que acaban siendo diarios poéticos de su vida, por los que ve sublimarse su idea tan particular del amor y la vida, se suceden. Por supuesto que el protagonista (o personaje narrador) no ve objeciones , al menos mientras adopte una actitud educada y de admiración por su amada; sin embargo, será cuando aparezca Myû, cuando la chica se dé cuenta  de que ser ermitaño de por vida, no es más que una salida desesperada, por la que se pierde toda idea de brillantez y talento. Este descubrimiento llevará a Sumire a querer emplearse como su secretaria, pues entre las cosas que sabe hacer y no olvidó, están el empleo del procesador de textos en el ordenador, así como ciertos conocimientos sobre lengua española.

La novela juega con los equívocos y los sentimientos de una manera magistral y todo da la sensación de ser un cuento pequeño que aspira desde aquí a lo grande. De esta forma el concepto adoptado de sputnik, se entrelaza con el verdaderamente referido a los beatnicks, y éste a su vez con la vida de la perra Laica, primer animal que pisó el espacio exterior por vez primera.

Calificación: Extraordinaria, preciosa

Tipo de lector: Los amantes de la buena literatura encontrarán razones de sobra para disfrutar: minimalismo, alma, inquietud.

Tipo de lectura: Sencilla, amable a pesar de que lo que cuente esté más en el fondo que en la superficie. No sobran páginas.

Argumento: El amor y desazón hacia un personaje que evoluciona de forma natural, como hace la vida, y termina desaparecida para asaz desasosiego de quién la recuerda.

Personajes: Bien perfilados.

¿Dónde puede leerse? En una estación de espera, cerca del Vaporetto, en Venecia, por ejemplo.