El Mandarín

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Para captar el tono y la atmósfera de esta narración que participa de lo fantástico, lo exótico y lo moral a través de la ironía sutil, es indispensable acudir al lugar común de citar el párrafo famoso que resume su mensaje y desencadena el argumento:

“En el rincón más apartado de la China existe un mandarín más rico que todos los reyes que nos cuentan las historias y las fábulas. Nada sabes de él, ni de su nombre, ni de su rostro, ni de la seda con que se viste. Para heredar sus inagotables caudales basta con que toques esa campanilla que está a tu lado sobre un libro. El mandarín solamente exhalará un suspiro en los confines de Mongolia. En ese momento será un cadáver. Y tú verás a tus pies más oro del que puede soñar la ambición de un avaro. Tú, que me lees y eres hombre mortal, ¿tocarás la campanilla?”

Borges consideró esta novela indispensable en su biblioteca perfecta. Entendía, que para rozar la perfección, un relato de este tipo debía de sostenerse sobre un único hecho fantástico que desencadenara una serie real y aterradora.

Eça de Queirós nos tienta y nos cautiva con su relato que tiene un desenlace imprevisto y estremecedor. Fue periodista, iniciador de cierto realismo en las letras de la hermana República de Portugal y ésta se consideró siempre una de sus obras menores. En ella, según sus palabras se refugió antes de regresar, resignado, a la realidad. Corría el año de 1880.

Quien no la haya leído aún, arrastrará la tortura de preguntarse cada noche, hasta que caiga el libro en sus manos, ¿tocarás la campanilla?

Calificación: Extraordinaria

Tipo de lector: Cualquiera

Tipo de lectura: Afable, cautivadora

Argumento: Admirablemente ensamblado

Personajes: Nosotros nos convertimos en los protagonistas después de la pregunta perversa

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte

¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual


Dizzy GillespieCaravan


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