may 31 2010

El Mandarín

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Para captar el tono y la atmósfera de esta narración que participa de lo fantástico, lo exótico y lo moral a través de la ironía sutil, es indispensable acudir al lugar común de citar el párrafo famoso que resume su mensaje y desencadena el argumento:

“En el rincón más apartado de la China existe un mandarín más rico que todos los reyes que nos cuentan las historias y las fábulas. Nada sabes de él, ni de su nombre, ni de su rostro, ni de la seda con que se viste. Para heredar sus inagotables caudales basta con que toques esa campanilla que está a tu lado sobre un libro. El mandarín solamente exhalará un suspiro en los confines de Mongolia. En ese momento será un cadáver. Y tú verás a tus pies más oro del que puede soñar la ambición de un avaro. Tú, que me lees y eres hombre mortal, ¿tocarás la campanilla?”

Borges consideró esta novela indispensable en su biblioteca perfecta. Entendía, que para rozar la perfección, un relato de este tipo debía de sostenerse sobre un único hecho fantástico que desencadenara una serie real y aterradora.

Eça de Queirós nos tienta y nos cautiva con su relato que tiene un desenlace imprevisto y estremecedor. Fue periodista, iniciador de cierto realismo en las letras de la hermana República de Portugal y ésta se consideró siempre una de sus obras menores. En ella, según sus palabras se refugió antes de regresar, resignado, a la realidad. Corría el año de 1880.

Quien no la haya leído aún, arrastrará la tortura de preguntarse cada noche, hasta que caiga el libro en sus manos, ¿tocarás la campanilla?

Calificación: Extraordinaria

Tipo de lector: Cualquiera

Tipo de lectura: Afable, cautivadora

Argumento: Admirablemente ensamblado

Personajes: Nosotros nos convertimos en los protagonistas después de la pregunta perversa

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte

¿Dónde encontrarlo?: En tu librería habitual


Dizzy GillespieCaravan


may 31 2010

En busca del tiempo perdido

Artículo escrito por: Augusto Prieto

A la recherche du temps perdu es el gran monumento de las letras francesas y una de las obras que más ha influido en la historia de la literatura.

Es una gran osadía intentar reseñar esta obra única. Éste atrevimiento solo admite como disculpa la voluntad de intentar acercarla a quien no la ha leído y la promesa de detalladas recensiones de cada uno de los libros que la componen.

Inmerso en los diferentes movimientos que estudian la conciencia en los inicios del siglo XX, Marcel Proust, que era un curioso personaje en sí mismo, se propone el ambicioso proyecto de explorar los recuerdos y la realidad de la memoria, de aprehender el tiempo perdido. Una vez tomada la decisión se vuelve hacia su infancia y empieza a devanar un hilo interminable que se retuerce sobre la sociedad aristocrática a la que el autor perteneció, sin darse cuenta de que ésta, estaba entonando su particular canto del cisne.

El resultado es un roman a clef, una crónica social en clave, puesto que los personajes están inspirados en personas reconocidas e influyentes de la sociedad cosmopolita como el barón de Montesquiou-Fézensac o la condesa de Chevigne, nacida Laure de Sade. Es también una memoria de la pequeña historia que alumbró el siglo XX: el elegante París de Hausmann y de los bulevares,  las consecuencias del caso Dreyfus y el impacto de músicos como Debussy, actrices como Sarah Bernard o de los estudios de Ruskin sobre la estética.

Es una obra muy, muy intensa. Muchas personas la detestan, y es perfectamente comprensible; otras entre las que me cuento, piensan que es excepcional y disfrutan releyéndola una y otra vez. Existe el mito, que puede ser cierto, de que si se consigue leer las primeras cincuenta páginas, la narración te atrapa irremisiblemente. Porque sí es cierto, que la lectura requiere un tiempo de adaptación al ritmo, al tono y a la atmósfera y que una vez que esta se produce la novela se convierte en un mundo nuevo y diferente de cualquier otra obra de la literatura, situándose a medio camino entre la novela, el psicoanálisis y la teoría del arte.

En cualquier caso no hay que temerla y se debe afrontar con calma y con persistencia.

La longitud de las frases entremezcladas de pensamientos subordinados, resultan particularmente significativas e intensas en su lengua original.

La narración se extiende a lo largo de siete libros interminables: Por el camino de Swan, habla de los recuerdos de la infancia, A la sombra de las muchachas en flor, del despertar a la adolescencia y a la sensualidad, El mundo de Guermantes es el retrato de la aristocracia y el estricto orden social, cuya corrupción subterránea se analiza en Sodoma y Gomorra, mientras que en La Prisionera y La Fugitiva se analizan con obsesión el infierno de los celos y la relación amorosa. El último libro de esta singular novela se titula El tiempo recobrado, hace el efecto de memoria y de compendio, es una reflexión personal sobre lo vivido y lo contado desde la certidumbre de la decadencia.

En busca del tiempo perdido es una novela única. Referente necesario de la cultura occidental. Es citada de continuo en los textos literarios y filosóficos de la contemporaneidad y la postmodernidad. En Francia trasciende a la categoría de mito y es símbolo de identidad nacional. Ha influido definitivamente en el pensamiento del último siglo.

Si se consigue penetrar el velo, es una de las narraciones que pueden acompañar a una persona durante toda la vida.

Calificación: Obra maestra indiscutible.

Tipo de lector: Cualquiera con voluntad de culminar su lectura.

Tipo de lectura: Difícil hasta que se entra en la forma narrativa.

Argumento: Denso.

Personajes: Brillantes. Oriana de Guermantes destaca como uno de los grandes personajes de la literatura universal.

¿Dónde puede leerse?: en casa y con concentración.

¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería.


Debussy, ClaudeClaro de Luna


may 31 2010

Evolución Histórica Del Constitucionalismo Español

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Quien crea que lo que pasa en este país, política y legislativamente hablando (estatutos arriba y abajo, constante alusiones a reformas Constitucionales, Proyectos de Ley que no llegan a buen fin, Leyes que duran menos que un chupa-chup a la puerta de un colegio) es algo inaudito, que pone de manifiesto que este país se hunde, es que no conoce la historia constitucional española de los últimos 200 años.

El debate y la continua confrontación es algo consustancial al españolito, no sólo al de a pie, sino también para aquellos que mueven nuestros designios. Si quiere pasearse por la historia política de España y saber que desde la Promulgación de la primera Constitución de este país en 1812 (la Constitución de Cádiz, la famosa “Pepa”) hasta la actualidad, hemos tenido ocho normas fundamentales, (1812, 1837, 1845, 1857, 1869, 1876, 1931 y 1978), comprenderán un poco mejor que lo que ahora pasa no es otra cosa que más de lo mismo. Vamos que “typical Spanish”

En este librito, Evolución Histórica Del Constitucionalismo Español, de no más de 160 páginas, encontrarán la descripción de las normas constitucionales que han estado vigentes desde 1812, así como la visión de los modelos histórico-sociales a los que respondía cada una de ellas.  Es de una sencilla lectura pues apenas utiliza tecnicismos jurídicos. Una curiosidad que se debe conocer para entender de donde venimos y hacia donde vamos porqué no hay nada más cíclico que la política.

Calificación: Sencillito

Argumento: Un recorrido por las Cartas Magnas de los últimos 200 años de este país.

Tipo de lector: Quien quiera saber de donde vienen estos lodos

¿Dónde puede leerse? En una biblioteca o en la taza del WC.

¿Dónde encontrarlo? Librerías jurídicas preferiblemente.


Clifford BrownEasy Living