Donde el corazón te lleve

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Donde el corazón te lleve o Cómo hacerse millonaria y famosa escribiendo un pestiño de aquí te espero. Esa es la novela de Susanna Tamaro. ¿He dicho novela? Un fallo lo tiene cualquiera.

Muchos de mis alumnos (y son muy malos escribiendo aunque al lado de esta mujer podríamos decir que son los Masters del Universo) lograrían mejores resultados con la idea que maneja Tamaro. Una abuela le cuenta sus cositas a la nieta que vive lejos. Con cartitas horteras, aburridas, lacrimógenas y llenas de una ternura prefabricada a base de ingredientes como el cariño, el gran amor de las abuelas, un mundo maravilloso y palabras bonitas. Olvida la señora Tamaro que la literatura es otra cosa. Es ese territorio en el que se construye un mundo de ficción para intentar enmendar o explicar el mundo real. Tamaro hace justo lo contrario. Intenta pinar el universo de color rosa pálido, lo envuelve en algodón de azúcar, lo llena de niñas y amor (eso no falla para gustar a unos cuantos) y luego nos cuenta que eso es literatura. En fin, son cosas que pasan.

El lenguaje que utiliza es ramplón. Eso no sería nada malo si estuviera justificado con la intención de una voz narrativa (la que aparece en el relato es lo peor que he leído en años, a la altura de Espido Freire o Lucía Etxebarria). La historia es simple y aburrida. Los personajes podrían ser cualquiera de nosotros (y nosotros no formamos parte de mundo de ficción). Podría seguir, pero me aburre hablar de estas cosas.

Era por avisar. Sólo.

Calificación: El horror.

Tipo de lector: Pues no sabría decir sin faltar el respeto a unos cuantos.

Tipo de lectura: Mejor planchar. Con eso digo todo.

Engancha justo en la última línea. Justo en el punto final.

En este libro sobra todo. Qué pena de árboles.

Argumento: Una memez.

Personajes: Pero si no hay…

¿Dónde puede leerse? No lo hagan. En serio.


La UnionNegrita


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