may 27 2010

¡No me llames macarroni! ¡Yo soy Bandini, Arturo Bandini!

Artículo escrito por: Fernando Glez. Nohra

Llega un momento en la vida en que se nos acaban las lecturas, los libros que comer. Nuestros escritores predilectos no tienen nada nuevo que ofrecernos, puesto que los pobres hace rato que están ya tres metros bajo tierra. Es entonces que emprendemos una búsqueda desesperada de autores cuyas obras nos atrapen como lo hicieran las de nuestros ilustres finaditos.

Primero nos ponemos a la caza de algún título que llame nuestra atención y nos golpee repetidas veces en la cara. Pero no pasa nada y la búsqueda se nos hace infructuosa e inútil, insulsa. No es que no haya nuevos escritores; los hay, y en cantidades industriales, pero desilusionados descubrimos que cada uno de ellos es peor que el anterior, aunque en un inicio pensáramos que aquello sería difícil, por no decir imposible.

Es cuando recurrimos nuevamente a nuestros muertitos para averiguar cuáles fueron los autores que les movieron el piso y zamaquearon sus cerebros, revolviéndoles las tripas en el trayecto. Así conocí a John Fante, escritor norteamericano nacido en 1909. Hijo de inmigrantes italianos, pasó una infancia de pobreza y prejuicios anti-italianos en la que desarrolló su habilidad como escritor y la necesidad de servirse de ella.

En la tetralogía conformada por las novelas Espera a la primavera, Bandini, Pregúntale al polvo, Sueños de Bunker Hill y Camino de Los Ángeles, protagonizadas por su alter ego Arturo Bandini, Fante narra la historia de su propia vida a través de un personaje que es a veces brillante e impulsivo, joven y maduro, generoso aunque de espíritu ambicioso.

En dichas novelas encontramos a Bandini sumido en su particular miseria, buscando el reconocimiento como escritor. Por momentos Arturo cree que lo es, en otros detesta cada idea o frase que se le viene a la cabeza, pero al mismo tiempo parece tener un destino marcado y se deja llevar por la marea humana que lo envuelve, es decir su familia -en especial su padre- y, por encima de todo, las mujeres. Lo que sucede en Pregúntale al polvo, que comienza con un Bandini de veinte años dispuesto a perder su virginidad a como dé lugar. Este proyecto no se debe a la pura efervescencia hormonal del protagonista sino a que éste considera que experiencias de esa índole serán vitales en su escritura. Sí, Arturo está bloqueado y cree que saliendo de pito volverá a escribir. Por eso pretende experimentar las (des)dichas del amor y sortear de ese modo la temida página en blanco. Es así que también empieza su tormentosa relación con Camila, la bella camarera mexicana que acapara su atención y que es a su vez ingrediente fundamental en el desarrollo de la historia.

Gracias a las fluidez soberbia de la pluma de Fante, los párrafos poseen el don de la medida justa y en ningún momento el discurso eclipsa los significados; más bien se produce lo contrario, pues la exquisitez del lenguaje matiza de tal manera la narración que le aporta textura y elevación.

John Fante vivió de lo que escribía, esto es, guiones para películas de escasa o nula recordación. Nunca llegó a ser un escritor exitoso; tal vez sublimara la frustración escribiendo este puñado de novelas en las que quiso establecer un final alternativo para una vida que, como la suya, había sido consumida por la mediocridad.

El autor no escribió Sueños de Bunker Hill, sino que se la dictó a su mujer, ciego a causa de la diabetes. A pesar de tratarse de su primer trabajo, Camino de Los Ángeles fue publicada póstumamente en 1985.

Calificación: Imprescindibles, las cuatro.

Tipo de lector: Todo el que no quiera leer solamente por leer.

Argumento: El pírrico combate que se da en pos de uno mismo.

Dónde leerlo: Todo sitio es bueno.

Dónde comprarlo: En todos lados, felizmente.


john coltrane miles davismy funny valentine


may 27 2010

Hijas y Padres

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

Hijas y Padres es una recopilación de relatos en los que se recoge la relación sentimental posible entre padre e hija, escritos por autoras con muy distintos registros, como son Ángeles Caso, Flavia Company, Almudena de Arteaga, Laura Freixas, Lucia Etxebarria, Maria Jaen, Carmen Posadas, Carmen Rigalt, Margarita Riviere, Zoé Valdés y Alejandra Vallejo-Nágera. No hace falta ser un genio de la psiquiatría ni de la psicología para entender las fases por las que pasa la relación entre un padre y su hija. Inicialmente, la figura paterna aparece como un héroe o como un villano, con el tiempo, desaparecen estos mitos infantiles para, en el transcurso del tiempo, ir descubriendo al hombre que se esconde tras esa figura, en ocasiones de apego y en otras de desapego, pero que nos moldea.

Los relatos tienen una calidad muy desigual. Yo no entiendo de cuestiones técnicas, sólo sé lo que me gusta y lo que no me gusta, lo que me transmite y lo que no lo hace. En este pequeño compendio van a encontrar de todo un poco. Con su lectura no van a descubrir si lo que nos cuenta la escritora es real o forma parte de un simple ejercicio literario, pero lo cierto es que, con mejor o peor fortuna, nos sitúan frente a distintas maneras de relacionarse en ese ámbito tan íntimo como es el paternal. El padre presente, el ausente, el inexistente, el odiado, el incomprendido, el adorado, todos desde la perspectiva de la vivencia de quien lo relata.

En cualquier caso, son una buena excusa para colocarnos, a nosotras, en posición para reflexionar sobre nuestra propia relación con nuestros padre y a ellos para que conozcan lo que significa, para nosotras, la presencia o ausencia de la figura paterna.

Calificación: Regular, pero es un libro que invita a la reflexión personal sobre nuestra propia relación paterna.

Tipo de lector: Cualquiera que haya abandonado la adolescencia.

Tipo de lectura: Sencilla

¿Dónde puede leerse? En cualquier sitio.

¿Dónde encontrarlo? En cualquier librería.


Edith PiafExodus


may 27 2010

Árboles de Invierno

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

La vida de Silvia Plath fue un continuo jugar con su propia muerte. Terminó suicidándose. Protegió a sus hijos sellando la puerta de la habitación en la que dormían con toallas húmedas, abrió la espita del gas y dejó que su polo suicida se saliera con la suya. La relación con su marido (poeta) fue un desastre, la relación con su mundo (poesía) fue un desastre. Todo fue un enorme desbarajuste. Todo excepto lo que dejó escrito.

Durante algún tiempo, muchos se acercaron a los poemas de Plath con ese regusto que aporta saber que la autora fue una mujer machacada. En esto de la literatura el morbo existe como en cualquier otra parte. Pero, poco a poco, se fue descubriendo una poesía potente y honda. No negaré que después de leer con tranquilidad sus poemarios, uno siente ganas no de tirarse por la ventana, pero sí de lanzar un buen montón de mierda acumulada en la mochila.

Alguien capaz de decir El valor de la boca cerrada, ¡a pesar de la artillería! para referirse al dolor que provoca un silencio impuesto por obtener a cambio la tranquilidad, es capaz de decir cualquier cosa. Y de decirlo bien.

Me gusta poco reproducir poemas completos y no lo haré. Los libros sirven para esas cosas. Aquí, tan sólo, quiero recomendar la lectura de este Árboles de Invierno o de cualquier otro poemario de la autora. Eso sí, el que lo abra debe ser consciente de que el mundo se tornará gris, que el sufrimiento ajeno se pegará al propio, que los poemas de Plath se quedarán grabados a fuego en la memoria. Prueben a descubrir y a descubrirse leyendo cosas como estos versos:

la entera catarata de agua es un ojo

en cuyo remanso con lentitud

me inclino a contemplarme.

Calificación: Muy bueno.

Tipo de lector: Si tiene pensado suicidarse mejor lea un tebeo.

Tipo de lectura: Exigente aunque luminosa.

Tema: La vida es una mierda. Más o menos.

No sobra un verso.

¿Dónde puede leerse? Lejos de la botella de gas butano.


piano concerto no 26 in d minorMozart


may 27 2010

Madame Bovary

Artículo escrito por: Augusto Prieto

¿Podemos evitar los lugares comunes? ¿Obviar que Gustave Flaubert es uno de los grandes, precursor de la literatura moderna, paradigma de la escritura trabajada, maestro de escritores? ¿Nos podremos resistir a consultar extensas bibliografías y ensayos ilustres?

Intentémoslo.

Para el irónico Francisco Umbral, en una cita que ahora no consigo encontrar, Flauvert era destacado como inventor de la provincia. No carece de razón. Por primera vez en la literatura, los personajes se escapan de la centralidad y los encontramos en la provincia que es el refugio de una burguesía que ha de cambiar las reglas del juego.

En los márgenes de la capital, de la literatura, de la historia, el escritor crea un personaje alucinado, como Don Quijote, por el mundo de la fantasía con el que inmediatamente el lector se identifica.

Porque Emma Bovary quiere, como todos queremos, vivir en un sueño y eso la llevará a la ruina. Porqué trasciende ella misma la ficción y se convierte en una persona de carne y hueso. Como nosotros.

Y ahí quizás radica la importancia de esta novela.

En unos momentos decisivos en la vida de la heroína que el autor nos hurta y sobre los que construye el relato.

Desde las primeras líneas tomamos posiciones y nos vemos obligados a cambiar sobre la marcha nuestra opinión sobre los actos de los protagonistas a quienes terminamos amando y odiando sucesivamente por su inconsciencia, por su debilidad, por su depravación, por su ternura.

Termina con una tormenta desgarradora y querríamos que no hubiera terminado así, porque cuando nos detenemos en las últimas líneas, nosotros formamos parte ya de esa historia y sabiéndolo Flaubert, deseamos que hubiera tomado en cuenta nuestras opiniones.

La novela supuso un escándalo que llevó a su autor ante los tribunales que exigieron saber quién era esa señora, a lo que el escritor pudo contestar con una frase por la que se ha hecho célebre y que quizás no dijo nunca. Es igual. Madame Bovary, c´est moi”.

Hoy la hubiera juzgado el público en los programas de la televisión con audiencias masivas. Apasionadamente.

Calificación: Obra maestra universal

Tipo de lector: Cualquiera

Tipo de lectura: Descansada pero intensa

Argumento: Una vida común convertida en mito universal

Personajes: Sería absurdo que nos atreviéramos a calificar a Emma Bovary sin repetir a los grandes estudiosos

¿Dónde puede leerse?: En cualquier sitio

¿Dónde encontrarlo?: En cualquier librería del mundo


Maria CallasLa Mamma Morta (Andrea Chenier)