may 25 2010

Querelle de Brest

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Es lógico pensar que los que lleguen a esta novela lo hagan siguiendo la estela de la película de Fashbinder que es hermosa, sensual y violenta. Harán bien en llegar y encontrarán aquí, sobre todo, la voz angustiada del narrador y la belleza poderosa de las imágenes. Son dos obras distintas que participan sin embargo de un mundo que Genet tenía dentro y que extendió sobre el papel para explicárselo a sí mismo.

Es una metáfora del amor y de la crueldad, sobre el valor supremo de la belleza. Habla Genet de una sexualidad subterránea y devastadora, del anhelo de la muerte y de la desesperación ante el encuentro con el cuerpo deseado.

Restaña el autor las heridas del crimen, justifica el asesinato, entra en el prostíbulo hechizante de Madame Lysiane donde el marinero se enfrenta con su hermano en un juego de duplicidad que representa la muerte y la disolución. La tensión sexual.

Querelle es un marinero que habita en las sombras del puerto de Brest, metáfora de todos los puertos y de todas las sombras.

Esta novela, en la que se intuyen hechos biográficos del autor es de una belleza estremecedora. Siempre será uno de los iconos de la literatura gay.

Los restos mortales de Jean Genet, el gran maldito de la literatura francesa, reposan en la tierra española del cementerio de Larache, en Marruecos.

Su publicación en 1953, ennoblece a Francia y a sus letras.

Calificación: Extraordinario

Tipo de lector: Intensos

Tipo de lectura: Aparentemente sencilla pero con un importante trasfondo simbólico

Argumento: Inquietante y amenazador

Personajes: Crueles como la vida

¿Dónde puede leerse?: En cualquier taberna de cualquier puerto del mundo.

¿Dónde encontrarlo?: www.libreriaberkana.com


Jeanne MoureauLes Mensonges


may 25 2010

El Valle de los Avasallados

Artículo escrito por: Daniel Glez. Irala

Novela de Réjean Ducharme que sirvió para ilustrar el film de Jean Claude Lauzon, Léolo. Es una apuesta canadiense que rescata la editorial Domaverso para el lector español y trata sobre la vida de una niña llamada Berenice Einberg, un personaje redondo, pero peligroso de definir que se mueve entre un pensamiento superdotado y demasiado maduro para su edad (11 años). La novela en principio se centra en sus pensamientos, pero van apareciendo personajes como su hermano Christian (hacia quién siente algo parecido al complejo de Edipo, desde que éste tiene novia), su odiada y estricta madre; un padre al que admira, pero que fantasea con matar; su novio Constance Exschange y una chica con la que juega a sentir la llamada de Lesbos, Gloria.

Desde el principio en la vida de Berenice existe una necesidad de impostarse para preservar su alma; por eso, quizás, el lector adulto trate de identificarse a través de una mirada que no elude delirios de grandeza, odios exacerbados y desconfianza a ultranza como forma de amarse, más que una actitud egoísta y caprichosa ante el mundo. Por ejemplo, nacer no es salir del útero de una madre, en realidad nacer es renacer y, en cualquier caso, se hace a los cinco años, cuando el niño es consciente de su relación con lo que le rodea.

Y es que Berenice, no siente amor por nadie. Abundan las referencias mitológicas y los disfraces literarios, sorprende que se juegue a quebrar la estructura con elementos paraliterarios, tales como saltarse la numeración de los capítulos, jugar con las palabras de un modo estrambótico,…

La lectura engancha sobremanera desde el principio, pero llega un momento en que se hace densa, sobre todo cuando vemos a la niña, más que pensando o escribiendo su diario, dialogando o interactuando con sus familiares o fantasmas.

Calificación: Muy buena.

Tipo de lector: Dispuesto a introducirse en una realidad trágica. Las cien primeras páginas recuerdan incluso a Salinger.

Tipo de lectura: Enriquecedora, va más allá.

Argumento: Vida, sueños, pesadillas de una niña con tanta, tanta vida interior…

Personajes: Bien perfilados unos. Desdibujados otros.

¿Dónde puede leerse? Sentado en el suelo de la cocina, a la luz de un frigorífico viejo, como Léolo.


Nina SimoneFeeling Good


may 25 2010

El Arte de Perder

Artículo escrito por: Nuria A. Quintero

El arte de perder, es la última novela escrita por Lola Beccaria que, el año 2009, obtuvo el Premio Azorín.  La historia de Sara y Enzo, dos personas que se conocen a través de la red  fraguan una relación a base de extensos correos electrónicos que ella escribe y escuetos mensajes de teléfono móvil con los que él responde. Una historia, donde a fuerza de querer ganar, se llega a perder todo.

En El arte de perder, la escritora nos describe minuciosamente la personalidad de Sara apuntando apenas la del otro protagonista, Enzo. Se  recrea en los episodios en los que Sara, mediante una elaboración mental de la personalidad de Enzo, acaba dependiendo ferozmente de un hombre al que apenas conoce. Un tipo permanentemente en la sombra.  Una novela que pese a relatarnos lo que pareciera  una historia de enamoramientos cibernéticos, nos relata, en realidad, la historia de una frustración, de la caída y tocada de fondo de una mujer que deja de lado su vida para depender, casi hasta lo enfermizo, de un escueto “te deseo”. La necesidad de encontrar, a cualquier precio, al hombre ideal que satisfaga sus aspiraciones sentimentales, la embarcará en un espiran de humillaciones continuas y de pérdida de identidad.

Esta novela no tiene un argumento novedoso, las historias de amor desesperado llenan cientos de libros. La novedad tampoco radica en la introducción de la temática de las nuevas tecnologías, sino en que frente a la apariencia de una novela con dos protagonistas, en realidad nos sitúa frente a un extenso monólogo sobre el estado mental y pasional de su protagonista femenina.

Lola Beccaria consigue transmitir con su personaje la angustia vital del que lo ha perdido todo, porque se ha perdido a sí mismo.

Clasificación: Cuestionadora.

Tipo de lector: Cualquiera, pero sobre todo recomendada para aquellos que tienen tendencia al ciberenamoramiento.

Argumento: Chica se obsesiona con chico al que conoce en internet y termina convertida en una piltrafa

Donde puede leerse: En cualquier sitio pero no en un cibercafé, puede entrarle pánico y cargarse algún ordenador.

Donde encontrarlo: En su librería habitual.


Enrique Urquijo y Los secretosColgado


may 25 2010

El Ejército de Salvación

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Nacido en la ciudad marroquí de Salé en 1973, Abdelá Taia es uno de los más jóvenes representantes de la literatura marroquí. Y francesa también, porque en esa lengua escribe desde la ciudad que, finalmente, ha elegido para vivir, París.

Es un escritor sencillo y honesto y por eso su prosa nos llega muy adentro. En esta novela se mezclan retazos autobiográficos de su infancia y su juventud en Marruecos y de su primer viaje a Europa, a donde llegó para estudiar. Nos cuenta la historia de extrañamiento de una persona que en todas partes se siente extranjero y sufre por eso, y gracias a esa vivencia y ese sufrimiento tiene mucho que decir. Mucho que aportarnos.

Ese viaje iniciático por la infancia y por Europa está marcado por un hecho decisivo, su orientación sexual; por un deseo desesperado, no olvidar los olores y los sabores de su infancia; y por un afán, el de ser aceptado en el mundo cultural que ha luchado por habitar.

Quizás no sea una obra maestra de la literatura porque su lenguaje es básico, humilde casi, pero es muy importante escuchar esa voz porque nos ayudará a entendernos, a todos.

Para que desterremos la palabra “otros”.

Es un relato tierno y conmovedor que se lee en un rato. Merece la pena.

Calificación: Entrañable

Tipo de lector: Cualquiera

Tipo de lectura: Sencilla

Argumento: Fácil de seguir

Personajes: Muy cercanos

¿Dónde puede leerse?: En cualquier sitio. Especialmente en un avión. Entre el norte y el sur.

¿Dónde encontrarlo?: En www.libreriaberkana.com lo tendrán seguro. Ellos han presentado al joven autor en nuestro país en una de esas iniciativas interesantes que merecen todo nuestro apoyo.


El Lebrijano y Orquesta Andalusi del TangerPensamientos