may 9 2010

El burlador de Sevilla

Artículo escrito por: Carmen Neke

Esta fue la obra que dio pie archiconocido y universal mito de Don Juan. Un mito que presentará en los siglos posteriores muchas caras diferentes, pero El burlador de Sevilla de Tirso de Molina es la primera y original concepción de su figura. La verdad es que se trata de una obra enormemente moralizante y bastante mal versificada, algunas rimas hacen que se te retuerzan de espanto los dedos de los pies. Pero también hay que reconocerle a don Tirso la enorme fuerza dramática que le da a la pieza, desde el mismo inicio del primer acto.

La imagen estereotipada que tenemos de Don Juan como seductor en serie proviene en realidad del Tenorio de Zorrilla, obra del Romanticismo donde se pone de relieve sobre todo la vertiente amorosa de la leyenda. Pero el original, este Don Juan de Tirso, fue creado en el espíritu de la Contrarreforma, y todo gira en torno a la contraposición de los placeres terrenales frente a la vida eterna que nos espera tras la muerte. El “Qué largo me lo fiáis” de Don Juan es la respuesta del pecador irresponsable que no tiene en cuenta que la vida pasa más rápido de lo que imaginamos (tempus fugit, otro tema fundamental del Barroco) y que antes de lo que pensamos tendremos que rendir cuentas ante Dios.

El Don Juan de Tirso es hijo de su época, es un burlador que no respeta ninguno de los pilares básicos de la moralidad de entonces: el honor de las mujeres, el respeto paterno, la autoridad del rey, el temor de Dios. Todos estos elementos de la honra estaban basados en la autoridad divina, por lo que desafiarla era lo mismo que desafiar a Dios. Y por eso al final Don Juan va a recibir su justo castigo, sin dejarle siquiera lugar para el arrepentimiento. Con el paso de los siglos, esta moralidad basada en un concepto teocentrista del mundo (con Dios en el centro y la base de la sociedad) se fue perdiendo, y de la figura de Don Juan solamente quedó el aspecto más llamativo: el de conquistador de mujeres, aunque su amoralidad siempre ha seguido ahí de manera más o menos explícita.

Calificación: Muy buena.
Tipo de lector: Preferentemente familiarizado con el lenguaje barroco del Siglo de Oro.
Tipo de lectura: Fácil pero requiere algo de esfuerzo.
Argumento: La lucha del libre albedrío contra la voluntad de Dios. Adivinen quién gana.
Personajes: Estereotipos con una personalidad propia muy marcada, especialmente las mujeres plebeyas.
¿Dónde puede leerse?: Los caballeros que se lo lean en el AVE camino a Sevilla, las damas más recatadamente en casa.


Paco De LuciaTriana


may 9 2010

El Código Da Vinci

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Dan Brown es millonario. Dan Brown sabe agarrar un lápiz y juntar palabras formando frases. Dan Brown ha escrito El Código Da Vinci. Dan Brown es una estafa.

Creo que nunca nadie logró contar tantas tonterías al mismo tiempo y hacerlo tan mal. El asunto que trata de ventilar Brown está resuelto hace muchos años. Él lo intenta colocar de rondón por si cuela, pero no, no cuela. Y lo hace manejando una historia completamente delirante, inverosímil y estúpida. Si a eso le sumamos que la escritura de este autor es lo más parecido a lo que puede hacer un jovencito de diez o doce años (simple y falta de expresividad) tenemos un best seller de los malos. La novela está muy mal documentada. Brown comete error tras error en la interpretación de datos históricos que tergiversa a su antojo; la novela mezcla churras con merinas estructurando una tesis, por lo menos, absurda. Pero funciona. ¿Por qué se han vendido millones de ejemplares de este bodrio? Pues porque el ataque a la Iglesia (cosa que, por otra parte, encontramos en un buen número de novelas mucho mejor que esta) siempre va bien; lo de matar a los personajes, también, es muy efectivo cuando la cosa es un disparate sin pies ni cabeza; una mujer protagonista es la mar de socorrido (no olvidemos que este es un ingrediente básico de los best sellers) y ese afán por mostrar al mundo entero un secreto guardado durante siglos es la explosión argumental. Lo malo es que, vuelvo a decirlo, esto que relata no es ningún secreto y con esta novela no se aprende nada. Todo lo contrario. Me pongo enfermo cuando pienso que millones de jóvenes leen cosas como esta y creen que, en realidad, esto es una verdad maravillosa.

Es para pensar sobre ello. Si esto es lo que le llena un rato de su vida a millones de personas en el mundo es que el mundo tiene un problema. Si esto es lo que quieren las editoriales es que las editoriales se han convertido (esto ya lo sabemos hace tiempo) en una máquina de producir productos de consumo. Y la cultura no se consume. En fin, lamentable.

Calificación: Lo pero que se ha escrito en los últimos años.

Tipo de lector: No quiero levantar ampollas diciendo lo que pienso.

Tipo de lectura: Es como leer un acta de la comunidad de vecinos y creer que se revela el gran misterio de la vida.

Le sobra hasta la portada.

Argumento: Pues muchos asesinatos y mucha idiotez.

Personajes: No creo que haya ni uno bien perfilado.

¿Dónde puede leerse?: No se me ocurre un solo lugar en el mundo.


Jose el Frances y Nina PastoriYa no quiero tu querer