may 6 2010

Electrónica para Clara

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Esta novela de Guillermo Aguirre obtuvo el XV Premio Lengua de Trapo.

Me voy a detener algo más de lo habitual con este libro. Creo que merece la pena echar un vistazo a la obra y a su entorno.

No creo que Electrónica para Clara hubiera sido premio de nada si no fuera porque Aguirre está vinculado a Hotel Kafka, su director era miembro del jurado del premio que consiguió y bla, bla, bla. Esto que parece un comentario con muy mala leche no lo es. En absoluto. Las buenas novelas, casi siempre, pasan desapercibidas en ese tipo de saraos. Echen un vistazo a los últimos libros que consiguieron premios Planeta o Nadal. Por ejemplo. Esta novela, frente al filtro de una lectura en una editorial cualquiera, seguramente no hubiera pasado una primera criba. Luego veremos las razones. Es verdad que esto de los premios huele a podrido y este suelta un aroma de lo más desagradable, pero es harina de otro costal. Prefiero hablar del libro. El resto me aburre mucho.

No me he ocupado de leer lo que han escrito de Electrónica para Clara en blogs o revistas culturales. Supongo que, más de uno, habrá querido ver una narración en la que una generación se retrata con sus miserias a cuestas, con sus bondades y con esas cositas. Y es verdad que eso está aunque no es lo fundamental. Creo yo que el autor busca más la narración de estructura sólida. Alrededor de la música electrónica, claro. Y eso es muy difícil de conseguir por parte del autor y más de ver por parte del lector. Primer reto planteado por Aguirre que (ya le aviso desde aquí) no conseguirá superar el noventa por ciento de los lectores (soy generoso). Supongo que más de uno ha querido ver un desorden excesivo en la trama (sobre todo al principio de la novela). Y no, no hay desorden de ningún tipo. Lo que hay es un esfuerzo importante por construir la voz narrativa y cada uno de los personajes. Poco a poco, amontonando cuadros que perfilan las almas que aparecen a lo largo de la narración. Segundo reto planteado por el autor que comprobará con el tiempo que la falta de paciencia de los lectores tiene un límite y él lo ha sobrepasado para el, digamos, noventa por ciento de los lectores (más generosidad). Algunos habrán querido ver que la tensión narrativa es muy enclenque dependiendo de las zonas de riesgo expositivo. Y no, tampoco, lo que se dosifica es esa tensión para que todo vaya encajando. Mayores prisas hubieran convertido esta novela en un relato breve. Y, tengo la sensación, que muchos no se han enterado de casi nada. No es que sea una novela difícil, pero si que es mínimamente exigente. Son cosas propias de la literatura aunque estén olvidándose.

En definitiva, la novela es una buena novela. Arriesgada, a veces demasiado primera novela por querer contar más de la cuenta, por querer dejar claro (cosa del autor) que es capaz de hacer las cosas bien. Personalmente creo que equivoca la estructura y el uso de algunos recursos. Sobre todo el diálogo. Me temo que ese jugar al teatro esconde cierta incapacidad para crear las voces con solvencia (cuando el diálogo aparece en la narración la focalización es tan precisa que hace muy difícil conseguir resultados sin ayudas como las que el autor utiliza). Y me temo que esta novela ha sido corregida en exceso o escrita en distintos momentos (muy distanciados) haciendo que el ritmo se vea algo alterado sin justificación aparente. Pero, a pesar de esas cosas propias de un autor nuevo (todos los autores lo fueron y metieron la pata en los mismos territorios), Electrónica para Clara es una obra que merece la pena. Les invito a que lo intenten. No se arrepentirán.

Calificación: Buena.
Tipo de lector: Capaz de ser paciente para descubrir lo importante.
Tipo de lectura: Exigente aunque gratificante.
No le sobran páginas.
Argumento: No es lo más importante de la novela. Algo floja la resolución.
Personajes: Bien perfilados.
¿Dónde puede leerse?: Pues yo lo he leído yendo de aquí para allá y no ha estado mal.


Coleman HawkinsApril in Paris


may 6 2010

El Fuego

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Es curioso el caso de d´Anunnzio, un escritor que fue muy grande, pero que desapareció devorado por su propio mito. Prácticamente no existen ediciones en castellano de sus obras.

El Fuego participa de lo decadente, de lo modernista, de lo amanerado en la escritura. Un romanticismo caduco pero que no por eso debemos ignorar porque de allí venimos.

El Fuego es una historia de pasión enfermiza construida sobre la metáfora, la atmósfera y la exageración. El autor nos sumerge en un clima opresivo donde no podemos respirar atenazados por las referencias a la pintura, a la mitología, por la exageración de la estética.

Una novela, si se quiere, mundana, pero metafísica. Fijada en la imagen.

Todo es simbólico, inmerso en un estado de alteración de las emociones. Hiperestésico. La escritura es irregular, tiene momentos de brillantez pero pronto decae, divaga, vuelve sobre la misma idea una y otra vez en una circularidad obsesiva.

D´Anunnzio escribió obras autobiográficas y teatrales. Se le conoce más por su vinculación al movimiento fascista italiano, por la invasión de Fiume, al mando de un ejército privado, que dejó perpleja a la Sociedad de Naciones, por la decoración irrepetible de su residencia, junto al lago de Garda, Il Vittoriale, pero sobre todo por lo mitológico de sus amores: Eleonora Duse, Tamara de Lempika, Luisa Casati.

Es arduo de leer pero también figura imprescindible en la Europa literaria del siglo XX.

Calificación: Irregular

Tipo de lector: Iniciados y decadentes

Tipo de lectura: Espesa, trasnochada

Argumento: Espiral

Personajes: Encantadores, pero lejanos al lector

¿Dónde puede leerse?: En suntuosa reclusión

¿Dónde encontrarlo?: Difícil. Se puede intentar en www.iberlibro.com sin demasiadas garantías de éxito.


may 6 2010

Faros del Mundo

Artículo escrito por: Augusto Prieto

¿A quién no le gustan los faros? Esas construcciones que el hombre comenzó a erigir al principio de su historia y que se yerguen como centinelas en los lugares más abruptos en los que la tierra se une con el mar. Todos son diferentes. No puede haber dos con la misma forma o distribución de colores en el mismo hemisferio y sus señales luminosas, minuciosamente establecidas saludan a los marinos que surcan la oscuridad de la mar.

En este libro de Annamaria “Lilla” Mariotti se hace una selección de los más hermosos de entre esos edificios, los más emblemáticos, los levantados en las rocas más pintorescas. Las fotografías son espectaculares. Sacudidos por olas gigantescas en medio del mar, brillando en la noche azulada por la niebla, recortados contra la nieve o sobre el horizonte rojizo del atardecer. Viene la historia de cada uno y las curiosidades que los diferencian junto con una ficha que marca su posición y sus características. La elegancia arquitectónica de Le Cordouan en la Gironda, la antigüedad del Faro de Hércules en La Coruña o la magia del faro escocés de Skerryvore.

Los textos son breves y amenos como corresponde y al principio nos encontraremos con una introducción en la que se hace una breve historia de estas construcciones. Un libro muy bonito que encantará a los niños y a los grandes.

Calificación: Bonito

Tipo de lector: Niños y no tan niños. Amantes de la mar

Tipo de lectura: Textos breves. Sencillos

¿Dónde puede leerse?: En la pequeña biblioteca de un velero o en una casa frente al mar.

¿Dónde encontrarlo?: www.deviaje.com


Michel PetruccianiShe Did It Again


may 6 2010

Parejas

Artículo escrito por: Carmen Neke

Parejas de John Updike es una gran novela que no me gustó nada. Me irritó enormemente la doble moral hipócrita del autor, que se regodea contando los detalles más escabrosos de las acciones de sus personajes, para después descargar la ira de Dios sobre ellos para castigarlos por sus pecados. Toda la estructura de la novela está situada en la línea cristiana del pecador que goza – sufre castigo por sus pecados– hace penitencia por ellos – logra la redención. La novela está construida como una parábola, la ascendencia y caída social de Piet Hanema, quien al principio de la novela se nos presenta como un triunfador en la vida, con su negocio de construcción floreciente, su guapa y elegante esposa, sus hijas, su círculo de amigos en el que también va encontrando sus amantes para satisfacer una sexualidad que su mujer apenas le ofrece. Pero conforme la situación se va complicando la moralidad del grupo en general y de Piet en particular va decayendo: la insatisfacción y el aburrimiento les hace ir cada vez más lejos en sus experimentos sexuales, hasta que finalmente la situación acaba por estallar.

Updike es un magnifico observador de la sociedad de su tiempo, sus retratos son grandiosos e implacables, pero su justicia divina y su cinismo son insoportables.  La América que refleja en su novela es una especie de Sodoma y Gomorra moderna cuyos habitantes acaban recibiendo su justo castigo por sus inmoralidad. En el mundo que recrea, tras una fachada alegre y frívola, reina la sordidez de las miserias humanas, no hay sentimiento alguno que al final no resulte ser sórdido, egoísta, sucio. Updike es un moralista, pero además es un moralista hipócrita, porque el autor bien que se regodea en contarnos con pelos y señales, colores y olores todos esos actos sexuales que luego tanto condena. Me lo puedo imaginar babeando de placer mientras tecleaba sobre su máquina de escribir, el muy depravado.

Calificación: Muy bueno pero irritante.
Tipo de lector: Capaz de soportar una buena dosis de cinismo.
Tipo de lectura: Apela desde el principio a nuestra curiosidad malsana.
No le sobran páginas, eso hay que reconocerle a la obra.
Argumento: La ascendencia y caída social de Piet Hanema en un barrio acomodado de las afueras.
Personajes: Parejas americanas de clase acomodada durante la era Kennedy
¿Dónde puede leerse?: No hacerlo. Y si lo hace: usted verá.


Diego el Cigala y Bebo ValdesCorazon loco