La Mujer Justa

Artículo escrito por: Augusto Prieto

Sandor Marai es la voz olvidada de la gran literatura centroeuropea del siglo XX. Permaneció apartado de lo que él consideraba su patria, la lengua húngara, en un exilio que lo destruyó. Sin publicar demasiados años, no fue traducido al español hasta hace poco tiempo. Hoy es imposible concebir el ejercicio riguroso y elegante de la literatura sin la referencia de su nombre.

Tres personajes, vivos, salen de entre las páginas del libro para hacernos jueces de su vida. Y nos sobrecoge la fuerza de sus argumentos y la contundencia con la que nos arrojan sus pequeñas mezquindades, que siempre son, por otra parte, las nuestras. Querríamos que nos mantuvieran al margen porque desmenuzan los más profundos sentimientos del ser humano, la felicidad, el honor, la decencia, la hipocresía. La narración encarna a través de esos monólogos a la más cabal burguesía de Budapest, cuando esta ciudad se comparaba con París por el esplendor de sus cafés y de su vida social. Un mundo que desapareció barrido por el viento de la guerra pero cuya esencia reconocemos como base de la civilización.

La Mujer Justa habla de la trampa del matrimonio. La prosa de Marai es densa y contundente. Las confesiones de sus personajes nos hieren en lo más profundo porque nunca sobreactúan, antes bien, mantienen el tono justo.

Una novela que incide en el punto de vista para enfrentarnos con lo relativo de las relaciones humanas, con el engaño de amar y de vivir.

Calificación: Obra maestra

Tipo de lector: Cualquiera

Tipo de lectura: Absorbente, profunda, hipnótica

Argumento: Cargado de presagios

Personajes: Salen del libro y se sientan en nuestro sofá

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte. Por supuesto en cualquier elegante café de Pest o de Viena. De Praga

¿Dónde encontrarlo?: En tu librería favorita. Ayúdales a continuar. Es nuestra responsabilidad


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