Medea

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Medea, la protagonista de la tragedia de Eurípides, después de cargarse a la nueva esposa del que fue su marido, al padre de la nueva esposa; a Jasón, que fue su marido; y a sus hijos (de su marido y de ella, de Medea), después de cargárselos, decía, sale pitando hacia la corte del rey de Atenas. Y lo hace subida en un carro tirado por dragones.

Fascinante. Una historia que se ancla en una trama repleta de venganza, pero que trata de la maldad. Todos podemos desear daño a otro después de sentirnos traicionados por él, todos nos dejamos dominar por la ira aunque sólo alguien como el personaje de Eurípides puede llegar a esos extremos. La maldad convierte la venganza en la peor de las armas, en la más letal. Supongo que todo el mundo sabe que, cuando Medea huyó con Jasón y fue perseguida por su padre, ella mató a su hermano y esparció los restos para obligar al padre a dar sepultura, poco a poco, a su hijo y así retrasar esa persecución. Una alhaja de mujer.

Eurípides, maestro de la tragedia, es un autor que no se puede dejar de lado. Es imprescindible.

Calificación: Una obra maestra indiscutible.

Tipo de lector: Cualquiera que quiera conocer la condición humana sin llevarse las manos a la cabeza.

Tipo de lectura: Fácil y muy amable

Argumento: Fácil de seguir.

Personajes: Usted, yo o la vecina del cuarto. En las tragedias de Eurípides estamos todos.

¿Dónde puede leerse?: En cualquier parte.


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1 Respuesta en “Medea”

  • Carmen Neke ha escrito:

    Eurípides da un tratamiento muy especial al personaje de Medea en su obra, culpabilizando a Jasón del comportamiento de ella. Ya al principio lo dice la nodriza, al presentar el personaje de Medea:

    Intentaba complacer a los ciudadanos de esta tierra, a la que ella llegó como fugitiva, obediente en todo a Jasón; precisamente ésta es la mayor seguridad: cuando la mujer no disiente de su marido. Ahora, en cambio, todo le resulta hostil, y está dolida en lo que le es más querido, pues Jasón, después de traicionar a sus hijos y a mi señora, yace en lecho real con la hija de Creonte

    Es decir, Medea ha desempeñado a la perfección su papel de esposa y madre. Ha sido Jasón el traidor, el que desafiando el orden establecido ha despreciado a una esposa que le ha sido obediente en todo y le ha dado hijos. Y la traición de Jasón alcanza también a los hijos, es algo sobre lo que se insiste mucho durante toda la obra. Eurípides intenta explicar la situación de Medea, no como una bruja salvaje como era la tradición, sino como una mujer que se ha creado enemigos por ayudar a su esposo y éste a cambio la abandona a su suerte en un país extranjero y hostil, sin preocuparse siquiera por los hijos que tuvo con ella. Por eso al final, Medea rechaza los lamentos de Jasón por la muerte de sus hijos como un amor demasiado tardío hacia ellos.

    Una mujer que osa alzarse de tal manera contra su esposo, que da muerte a sus hijos y a su nueva esposa y para colmo logra escapar sin recibir castigo por sus actos, acusando al esposo de ser el causante de todos sus males, era una situación muy chocante y trasgresora del orden social imperante en ese momento. No es de extrañar que Eurípides se ganara las burlas y las críticas de sus contemporáneos, hasta tal punto que se vio obligado a abandonar Atenas porque la situación para él se había vuelto insoportable. Demasiado moderno para su época, como a lo largo de la historia de la literatura ha ocurrido con tantos buenos autores.