El sindicato de policía yiddish

Artículo escrito por: Carmen Neke

El sindicato de policía yiddish es una novela policíaca, pero esta trama detectivesca no es más que una percha donde Michael Chabon cuelga el motivo principal del libro. Los personajes son judíos descendientes de inmigrantes euorpeos que consiguieron salvarse de los campos de exterminio gracias a que Estados Unidos les permitió instalarse en Alaska. Pero este permiso era solo por un tiempo limitado, y dentro de poco tendrán que desocupar los territorios y buscar un nuevo lugar donde vivir.

El motivo de la vida de los judíos en Alaska no es mera fantasía, es historia alternativa. La idea está basada en una propuesta que se hizo al presidente Franklin Roosevelt de admitir en los EE UU a un gran número de refugiados judíos que huían de la persecución nazi y asignarles un territorio propio. Pero esta propuesta no llegó a prosperar. El autor se pregunta qué hubiera pasado si ese estado judío hubiera podido ser fundado en Alaska, lo que habría podido salvar la vida a millones de judíos, y lo que a su vez habría disminuido la importancia y el poder del estado de Israel en Oriente Medio. La idea del libro, según el autor, le vino a causa de un librito llamado “Say it in Yiddish”, un libro de frases de viaje para comunicarse en yiddish. Este librito de 1958 llenó al autor de tristeza y admiración, porque no existe ningún país al que se pueda viajar donde se hable yiddish en el aeropuerto, el hotel o el médico. Esto fue lo que le dio la idea de la historia alternativa, la posibilidad de un estado donde la lengua oficial fuera el yiddish (y no el hebreo como en Israel).

Chabon es un gran escritor, la recreación del ambiente, el transfondo histórico, el retrato psicológico de los personajes son estupendos. Pero lo mejor son los diálogos, auténticos y escuetos, con una fuerza expresiva y emocional tal que son capaces de cortar la respiración del lector. Sin embargo, la intriga policíaca no ayuda nada a la novela, Chabon no tiene ningún arte para este género. El estilo de novela negra está muy bien conseguido, pero la historia en sí es aburrida de muerte y enrevesada. El lector está deseando que los detectives terminen de investigar para que vuelvan a su casa y se pongan a hablar de sus cosas, que es lo que realmente interesa. Michael Chabon debería haber vuelto a escribir una novela de recreación histórica (real o ficticia) como Las aventuras de Kavalier y Clay en lugar de meterse en el género policíaco, que claramente no es lo suyo. Pero esto es lo peor que se puede decir de este magnífico libro.

Calificación: Muy bueno.
Tipo de lector: Capaz de leer entre líneas y sacar sus propias conclusiones.
Tipo de lectura: Algo completamente diferente, un cruce entre Raymond Chandler y John Irving.
Engancha desde el principio, pero algunos pasajes cuestan.
Alguna página que otra le sobra, pero no muchas.
Argumento: El detective Meyer Landsman, sus problemas, su trabajo, su familia, sus amigos. Y Alaska como telón de fondo.
Personajes: Muy especiales, excéntricos y humanos, perfectamente dibujados en toda su complejidad.
¿Dónde puede leerse? Un buen libro para llevarse de viaje a tierras salvajes.


Ella FitzgeraldOne note samba


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