abr 12 2010

Out

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

De esta novela han dicho que es una obra maestra, un potente cóctel de frustación urbana, feminismo perverso y justicia al margen de la ley, sensacional y que no se puede dejar de leer. Mentira. Todo eso es mentira. Out de Natsuo Kirino es una de las peores novelas policiacas que se han editado en los últimos cutrocientos cincuenta años (o así).

La idea con la que arranca la narración lo tiene todo para convertirse en una apasionante novela, pero, escribiendo de este modo, resulta del todo imposible. Pondré un ejemplo. Poco antes de cerrar la trama ocurre algo entre la mujer protagonista y el malo malísimo. Y Kirino cuenta eso que pasa desde dos puntos de vista. Eso está muy bien, pero es que cuenta exactamente lo mismo. Es decir, la autora cree que un punto de vista es un recurso retórico sin mayor importancia. El que conoce un poco esto del escribir (un poquito, nada del otro mundo) sabe que una misma acción narrada con diferentes narradores, aún siendo la misma cosa, no puede ser lo mismo. ¿Será igual contar un asesinato desde el punto de vista del asesino o desde el de un testigo que resulta ser hermana del asesinado?Pues claro que no. Los estados de ánimo son distintos, las motivaciones, las reacciones ante una cosa u otra, o lo que sea. Todo menos lo que hace esta chica. Y esto es un ejemplo. El resto de la novela es un desastre narrativo. Y un desperdicio estúpido de una idea muy original.

Quien tenga una novelita policiaca apañada que la envíe a Japón. Se hará famoso. Seguro.

Calificación: Espantosa.
Tipo de lector: Cualquiera que decida que el tiempo se puede perder.
Tipo de lectura: Muy facilona, pero muy aburrida.
Imposible que enganche a personas humanas.
Le sobran todas las páginas excepto en la que dice “fin”.
Argumento: No está nada mal, pero desaprovechado desde el principio.
Personajes: Nada del otro mundo.
¿Dónde puede leerse?: Mejor ni lo intente.


Manhattan TransferSoul Food to go


abr 12 2010

El Guardián entre el Centeno

Artículo escrito por: Gabriel Ramírez Lozano

Una mala lectura puede convertir una gran novela en una cosa normalucha y sin más interés del que puede tener una historieta contada por la abuela. Suele ocurrir que las grandes novelas aguantan todo tipo de lectura. Por eso son grandes. Pero también suele pasar que no gustan a los lectores mediocres. Por eso son grandes.

El Guardián entre el Centeno de J. D. Salinger no gusta a todo el mundo. Se venden millones de ejemplares al año (ahora que el autor ha muerto mucho más), pero eso no grantiza que sea una novela que guste. Seguramente de los que la compran no la leen ni la mitad, y de la otra mitad muy pocos entienden lo que realmente quiso decir el autor. Con Salinger pasa lo mismo que con Carver. Ambos hablan de cosas que, aparentemente, son intrascendentes, tan cotidianas que no parecen cosa de novela, de un mundo excesivamente real y muy alejado de hadas madrinas, sueños cumplidos y personajes maravillosos.  Ponen una máscara a la ficción que es el propio mundo para poder entenderlo. Normalmente se hace al contrario. Es la diferencia entre literatura de la buena y lo que se vende en grandes superficies.

El Guardián entre el Centeno habla de los límites, de cómo nos los quitamos de encima para poner otros, de cómo nos los mueven sin avisar, de lo perdidos que nos encontramos cuando eso pasa. Y habla, también, de la relación del ser humano con el último de los límites, con la muerte.

Son muchos los que han querido ver un mensaje en la obra de Salinger cercano a “todo lo que crece se corrompe”. Esa es una lectura facilona. La que encontramos en la superficie. Y, da la casualidad, que este autor escribía mucho más profundo. Abajo del todo.

Calificación: Extraordinario.
Tipo de lector: Cualquiera que decida descubrir la literatura.
Tipo de lectura: Muy facilona si se lee por encima. Exigente si se intenta descubrir más allá de lo escrito.
Engancha desde el principio.
No le sobra ni una página.
Argumento: Fácil de seguir. Muy bien resuelto.
Personajes: Maravillosos. Por supuesto, sobresale Holden. Uno de los mejores personajes de la historia de la literatura.
¿Dónde puede leerse?: Aquí, allí, más allá…


manhattan transferblue champagne